Centro de detención Alcatraz de los Caimanes cierra: no pasó un año desde que entró en operaciones
Alligator Alcatraz, pensado para la expulsión en masa de migrantes irregulares, habría cumplido su propósito, según el gobernador de Florida, Ron DeSantis. Autoridades ya iniciaron su desmonte.
Noticias RCN
AFP
04:05 p. m.
Un coste que superó los 1.000 millones de dólares y un aluvión de críticas por presuntas por violaciones a los derechos humanos y daños ambientales no impidieron que el polémico centro de detención migratoria "Alligator Alcatraz" operara durante casi un año.
Sin embargo, el jueves 25 de junio, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció el cierre definitivo de las instalaciones, ubicadas en los remotos humedales de los Everglades, señalando que el complejo ya no alberga internos y ha completado su misión de emergencia.
"Alligator Alcatraz" fue un símbolo de la política antinmigrantes de Trump:
La polémica infraestructura, construida apresuradamente sobre una pista de aterrizaje que se encontraba en abandono, comenzó a funcionar en julio de 2025 con el objetivo de respaldar la estrategia de deportaciones masivas de la administración del presidente Donald Trump.
Durante su funcionamiento, el mandatario estadounidense llegó a bromear públicamente señalando que los caimanes del pantano circundante actuarían como custodios del perímetro. Fue justamente su aislamiento geográfico y la alusión a la mítica prisión de San Francisco lo que consolidó su apodo como el "Alcatraz de los Caimanes", erigiéndose como uno de los emblemas principales de la política migratoria del republicano.
El proyecto enfrentó resistencia desde su construcción: ahora inició el desmonte
A pesar de que Trump y DeSantis proyectaron el recinto como un modelo a seguir para el resto del país, el proyecto enfrentó desde el inicio una dura resistencia. Abogados, defensores de derechos civiles y familiares de los recluidos criticaron con severidad las pésimas condiciones de habitabilidad dentro del centro y la vulneración de las garantías procesales de los migrantes.
En paralelo, comunidades locales como la tribu Miccosukee y diversos grupos ecologistas impugnaron las obras, advirtiendo un impacto negativo sobre el frágil ecosistema de los Everglades y nuevos peligros para la fauna protegida de la zona.
Con la declaración del cese de operaciones, portavoces oficiales confirmaron que los migrantes recluidos fueron evacuados o directamente repatriados a sus países de origen. De acuerdo con reportes de la prensa estadounidense, el siguiente paso de la administración estatal ha sido ordenar a las empresas contratistas encargadas de la gestión el inicio inmediato del desmantelamiento total de la infraestructura.

