Alertan por océanos al rojo vivo: científicos temen por el regreso del fenómeno El Niño
Expertos alertaron por un nuevo episodio climático que podría intensificar fenómenos extremos en todo el planeta.
Noticias RCN
11:05 p. m.
El más reciente informe del observatorio europeo Copernicus encendió las alarmas al revelar que la temperatura media de los océanos alcanzó en marzo niveles cercanos a máximos históricos para ese mes.
Este comportamiento, sumado al contexto del cambio climático, abre la puerta al posible regreso del fenómeno de El Niño en la segunda mitad del año.
Océanos alcanzaron niveles máximos de temperatura
De acuerdo con el boletín mensual, la temperatura de la superficie de los océanos, sin incluir las zonas polares, se ubicó en 20,97°C durante marzo, apenas una décima por debajo del récord registrado en 2024.
Lejos de disminuir, la tendencia sigue en ascenso durante abril, según los datos en tiempo real del sistema de monitoreo.
Los científicos advierten que este comportamiento “apunta a una probable transición hacia condiciones de El Niño”, un fenómeno cíclico que consiste en el calentamiento a gran escala de las aguas del océano Pacífico y que tiene efectos en cadena sobre el clima mundial durante varios meses.
La preocupación crece al recordar el antecedente más reciente: el episodio de El Niño entre 2023 y 2024 convirtió esos años en los dos más cálidos jamás registrados en la Tierra.
En esa misma línea, la Organización Meteorológica Mundial ya había advertido que el fenómeno podría regresar este año, mientras se debilita La Niña, su fase contraria asociada a temperaturas más bajas. A comienzos de marzo, la OMM estimó en un 40% la probabilidad de que El Niño se presentara antes de julio.
¿Qué efectos negativos podría tener el calentamiento en los océanos?
El calentamiento de los océanos tiene efectos directos como la expansión del agua, lo que eleva el nivel del mar, intensifica las olas de calor marinas que debilitan ecosistemas como los corales y agrava fenómenos meteorológicos extremos como lluvias intensas y ciclones.
En el balance global, marzo se posicionó como el cuarto mes más cálido registrado en la superficie terrestre, con una temperatura 1,48°C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900), antes del impacto masivo de la quema de combustibles fósiles.
A este panorama se suma otro indicador crítico: la extensión del hielo marino en el Ártico alcanzó su nivel más bajo histórico durante el invierno boreal, según confirmó Copernicus, en línea con reportes del NSIDC.
Los datos refuerzan una advertencia cada vez más clara: la combinación entre el cambio climático y fenómenos naturales como El Niño podría desencadenar nuevos episodios de calor extremo y eventos climáticos severos en diferentes regiones del mundo.

