Decisión del juez del caso de Nicolás Maduro impacta a los acusados que no han capturado
La decisión del tribunal federal en Nueva York refuerza la estrategia de la Fiscalía y limita el alcance de la defensa.
Noticias RCN
05:06 p. m.
El tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York emitió una orden clave dentro del proceso penal contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores: se restringió el acceso y circulación de pruebas dentro del caso. La decisión fue adoptada por el juez Alvin K. Hellerstein el 7 de abril de 2026, en el expediente identificado como 11 Cr. 205 (AKH).
La orden establece que el denominado “material de divulgación”, es decir, las evidencias recopiladas por la Fiscalía, no podrá ser compartido con acusados que aún no han sido detenidos ni con sus abogados. Esto incluye a varios coacusados señalados en el proceso que permanecen prófugos de la justicia estadounidense.
Orden judicial limita acceso a evidencia clave
Según el documento judicial, la restricción busca preservar la integridad del proceso penal y evitar riesgos asociados a la filtración de información sensible.
Este tipo de decisiones se enmarca dentro de las llamadas órdenes de protección (protective orders), herramientas habituales en el sistema judicial federal de Estados Unidos para controlar el acceso a evidencia en casos complejos, especialmente cuando existen riesgos de intimidación a testigos o interferencia en la investigación.
La medida responde a una solicitud previa del Gobierno estadounidense, que había advertido sobre “riesgos significativos” para testigos y para el desarrollo del caso si la información probatoria se difundía sin restricciones.
Coacusados no capturados en el caso: quiénes son y qué dice el expediente
Aunque la orden judicial reciente no individualiza nombres, el indictment del caso en EE. UU. sí identifica a varios coacusados dentro de la presunta estructura criminal.
Entre ellos figuran Diosdado Cabello, Nicolás Maduro Guerra, entre otras de las grandes figuras del chavismo en Venezuela.
Este desarrollo se suma a otras decisiones recientes del tribunal, como la negativa a desestimar los cargos y el avance de audiencias en 2026, lo que evidencia que el caso sigue activo y en etapa procesal avanzada dentro del sistema judicial estadounidense.
