Parlamento británico rechaza ataque a Siria
El retiro de Gran Bretaña de la iniciativa bélica ha hecho que el Gobierno de Obama renuncie al ataque.
Noticias RCN
12:48 a. m.
Luego de que el parlamento británico rechazara una propuesta para intervenir en Siria, el presidente estadounidense Barack Obama se reserva el derecho de actuar en forma unilateral contra el régimen de ese país por el uso de armas químicas.
El Gobierno estadounidense ha declarado su firme intención de atacar Siria sin esperar el informe de la ONU que constate el uso de armas químicas. Sin embargo, aunque Obama puede ordenar el ataque directamente, frente al mandato del parlamento británico intentará buscar otros aliados para desplegar las acciones bélicas.
"Estados Unidos continuará consultando al Gobierno británico, uno de nuestros aliados y amigo más cercano", pero "las decisiones del presidente Obama serán guiadas por los intereses de Estados Unidos", dijo la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, Caitlin Hayden.
Hayden precisó que Washington respetaba el voto del parlamento británico, que rechazó la noche del jueves, por 285 votos contra 272, una moción presentada por el primer ministro David Cameron defendiendo una intervención militar en Siria.
"Está claro que el parlamento británico no quiere una acción militar británica", dijo Cameron tras la votación que rechazó una eventual intervención en Siria. "Tomo nota y el Gobierno actuará en consecuencia", añadió.
En la ONU, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad no lograron avanzar en la definición de medidas para resolver la crisis siria. "No hubo convergencia de puntos de vista" dentro del Consejo, explicó un diplomático bajo el anonimato.
Los expertos de la ONU en armas químicas recogieron "cantidad" de elementos en Siria y darán un primer "informe oral" al secretario general Ban Ki-moon apenas regresen, pero las conclusiones finales deberán esperar los análisis a realizarse en Europa, informó un portavoz.
Obama, que criticó enérgicamente la intervención en Irak, piensa que la situación en Siria representa una amenaza para la seguridad nacional porque atenta contra los intereses de sus aliados regionales.
Los colaboradores del presidente demócrata insisten en que se trata de una acción punitiva "limitada" contra Siria y rechazan comparaciones con la invasión de Irak y los desacreditados informes sobre las armas de destrucción masiva que se atribuían a Sadam Hussein.
El presidente sirio Bashar al Asad, que niega las acusaciones de utilización de armas químicas contra civiles el 21 de agosto cerca de Damasco, advirtió que Siria se defenderá "de cualquier agresión" y que erradicará "el terrorismo apoyado por Israel y los países occidentales".
Aunque Obama todavía no tomó una decisión sobre un posible ataque a Siria, su país envió al Mediterráneo cinco destructores y submarinos equipados con misiles Tomahawk. Por su parte Rusia, país aliado del presidente sirio y contrario a una intervención en Siria, anunció también el envío de un buque antisubmarino y un barco lanzamisiles al Mediterráneo.
Medidas de seguridad reforzadas en Damasco
Mientras, la capital siria se preparaba progresivamente para una confrontación con los países occidentales, con inspecciones más estrictas en los puestos de control y medidas de seguridad reforzadas.
En otros frentes en ese país, los combates entre los rebeldes y el ejército continúan. Desde marzo de 2011 la violencia en Siria ha dejado, según la ONU, más de 100.000 muertos.
La oposición siria, que defiende una intervención contra el régimen de Asad, indicó que las deserciones se habían multiplicado en el ejército en los últimos días.
El jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Hassan Firousabadi, advirtió este jueves que una acción militar contra Siria dejaría a Israel "al borde de las llamas". Pero el presidente israelí, Shimon Peres, afirmó que en caso de amenaza, Israel responderá "con toda su fuerza" y el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció que habían desplegado sus sistemas de intercepción antimisiles.
Reuters