¿Cuáles son los riesgos de sentarse en un baño público?: esto recomiendan los expertos
Expertos informaron sobre algunas prácticas para prevenir y evitar contraer enfermedades.
Noticias RCN
09:45 p. m.
Sentarse sobre un inodoro público es una de las prácticas que más se evitan, pero que resultan siendo en ocasiones las más necesarias.
Varias especulaciones han nacido a partir de la idea de que sentarse en estos espacios pueden aumentar las probabilidades de contraer algunas enfermedades como las de transmisión sexual, las gastrointestinales o incluso hongos o bacterias.
Según Jill Roberts, profesora de salud pública y microbiología en la Universidad del Sur de Florida, las personas sí pueden contraer enfermedades si se sientan sobre un inodoro público, pero las posibilidades “son nulas”.
Riesgos de usar un baño público
El temor ante la transmisión de enfermedades sexuales se ha convertido en una de las principales razones por las que algunas personas prefieren no usar los baños públicos.
Según la experta Roberts, en conversación con la BBC, la mayoría de las bacterias que causan este tipo de enfermedades no logran sobrevivir mucho tiempo si están por fuera del organismo.
Así mismo, la docente explicó que dichas enfermedades solo se contagian por contacto directo de los genitales o el intercambio de fluidos corporales. Por esto, son pocas las probabilidades de que una persona adquiera una ETS al sentarse en un sanitario público.
Por el contrario, hay otras enfermedades que tienen una mayor probabilidad de contagiarse en un baño público como las verrugas genitales ya que estos virus pueden permanecer en las superficies hasta por una semana.
Según Karen Duus, microbiología e inmunología en la Universidad Touro de Nevada, estos virus solamente pueden ingresar al cuerpo si hay erosiones o heridas en la zona de los genitales.
Formas para protegerse de las enfermedades en los baños
Algunas de las técnicas más usuales son cubrir totalmente el sanitario con papel higiénico o haciendo uso de estos en cuclillas. Sin embargo, ninguna de estas dos prácticas garantiza que las bacterias no tengan contacto con tu cuerpo ya que incluso orinar agachado resulta más perjudicial para la salud.
La recomendación más insistente por parte de los expertos es lavarse las manos insistentemente después de salir del baño, pues varios de los riesgos no solamente están en el inodoro ya que también lo están en las puertas, los envases de jabón, los dispensarios de toallas para cercar, entre otros objetos.

