Parlamento Europeo aprueba los centros de retorno para migrantes fuera de sus fronteras
Las nuevas reformas permiten retener migrantes hasta por dos años en algunos casos.
Noticias RCN
AFP
02:11 p. m.
La Unión Europea se prepara para un drástico endurecimiento en su política fronteriza tras la aprobación de una estricta reforma migratoria que facilitará la detención prolongada de migrantes hasta por dos años y abrirá la puerta a la creación de centros de deportación ubicados fuera de las fronteras del bloque comunitario.
El nuevo reglamento impone una rigurosa obligación de salida y cooperación para aquellas personas sujetas a expulsión; quienes decidan desobedecer la norma, presenten un riesgo para la seguridad o muestren indicios de fuga, se enfrentarán a los mencionados periodos máximos de reclusión.
Sectores de izquierda advierten similitudes con las políticas de Trump:
La trascendental decisión se concretó este miércoles 17 de junio en la cámara de Estrasburgo, donde la propuesta superó uno de sus últimos filtros legislativos en la Unión Europea al consolidar una votación de 418 respaldos frente a 218 votos en contra.
El desenlace en el hemiciclo escenificó la profunda fractura ideológica del continente: mientras los sectores de derecha y extrema derecha celebraron el resultado con vítores, las bancadas de izquierda respondieron con gritos de «vergüenza», sumándose al malestar de las organizaciones de derechos humanos que han alertado que estas restricciones guardan una peligrosa similitud con las políticas migratorias de la era Trump.
Centros de retorno en el exterior podrían operar desde 2027:
Esta transformación legal responde a un giro generalizado de los gobiernos europeos hacia posturas más inflexibles, impulsado por el avance de las fuerzas de extrema derecha en los recientes procesos electorales y un cambio en la percepción de la opinión pública.
Al defender el paquete normativo, el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, argumentó con firmeza: «Este reglamento deja claro que somos nosotros, y no los traficantes, quienes decidimos quién puede quedarse en la Unión Europea y quién debe marcharse».
Bajo el amparo de la nueva legislación, los denominados «centros de retorno» en el extranjero ya se perfilan en la agenda de varios Estados miembros. Países como Dinamarca, Austria, Alemania, Países Bajos y Grecia lideran los esfuerzos para externalizar la gestión migratoria hacia esos complejos donde serán derivados quienes no tengan permiso de estancia. La hoja de ruta institucional ya cuenta con plazos definidos; según lo adelantado el pasado domingo por el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, el propósito principal del bloque es «concluir los primeros acuerdos para la creación de estas estructuras en 2026, de modo que puedan estar operativas en 2027».

