Tratado de libre comercio entre EE. UU., Canadá y México no se extenderá sin cambios
En el pasado, el presidente Trump dijo que Estados Unidos no necesita nada de sus vecinos.
Noticias RCN
AFP
02:07 p. m.
El tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que en 2024 cubrió un mercado de 2 billones de dólares, no se extenderá en su formato actual.
El gobierno de Estados Unidos rechazó prorrogar el pacto, durante los siguientes 16 años, de manera automática. En su lugar, determinó que deben modificarse las condiciones actuales del documento.
La postura norteamericana se formalizó tras un encuentro virtual entre representantes comerciales de los tres países. Al concluir la cita, el funcionario estadounidense, Jamieson Greer, explicó en un comunicado oficial que Washington requiere un margen de tiempo superior para solucionar las controversias con sus contrapartes.
"Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual", puntualizó Greer, y destacó que el compromiso de su administración para corregir las deficiencias del tratado y disminuir los déficits comerciales que mantienen tanto con México y Estados Unidos.
Acuerdo se renovará cada año:
Esta determinación congela la estabilidad jurídica a largo plazo que buscaban los socios comerciales. Al suspenderse la renovación, la vigencia del acuerdo se revisará año con año.
El pacto seguirá operando bajo este esquema mientras avancen las discusiones o hasta que alguna de las tres naciones decida denunciarlo formalmente. Sobre este punto de presión, la Casa Blanca aclaró que el acuerdo se mantendrá en pie "hasta que se resuelvan esos asuntos o hasta la terminación del propio Acuerdo".
Discursos de Trump y Sheinbaum difieren:
El freno a la renovación estructural no es un giro inesperado. Días antes, el presidente Donald Trump había anticipado que no daría luz verde al texto vigente, un documento que paradójicamente nació en 2020 bajo el impulso de su propio mandato.
En polémicas declaraciones, el mandatario estadounidense señaló que su país "no necesita nada" de sus vecinos del norte y del sur, argumentando en cambio que México y Canadá son quienes dependen en gran medida de los recursos y el mercado estadounidense.
A pesar de la tensión diplomática, el gobierno mexicano ha compartido un parte de tranquilidad. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum recordó que para disolver por completo el T-MEC se requeriría el consentimiento explícito del Congreso estadounidense. "No es que hoy se vaya a acabar el tratado, ni mucho menos", matizó la mandataria.

