¿Audiencias o citas a ciegas? La justicia que no puede perder de vista a las víctimas

Una cosa es tragarse los sapos de la paz y aceptar que, para intentar pasar la página de décadas de violencia, Colombia tenía que hacer algunas peripecias, pero otra muy distinta, es tragarse ahora los apapachos y las caricias de esta “justicia” cómplice y horrible.


Andrés Hoyos
octubre 07 de 2026
12:23 p. m.
Unirse al canal de Whatsapp de Noticias RCN

Porque una audiencia de la JEP, o la “JED” como le dicen algunos de sus amantes no debería parecer una cita a ciegas entre viejos conocidos. Mucho menos cuando al frente están antiguos comandantes de una organización responsable de crímenes que no han empezado a cicatrizar si quiera.

Los datos oficiales son brutales: la JEP documenta 21.396 víctimas de secuestro en el caso de las Farc y señala que hubo homicidios, torturas, tratos crueles, violencia sexual y desplazamiento asociados a esa política. Además, la Comisión de la Verdad estimó entre 27.101 y 40.828 niños, niñas y adolescentes reclutados entre 1990 y 2017; Esa despiadada guerrilla representaría entre el 75 % y el 77 % de esos casos.

Ahí no hay espacio si quiera para darle segundos de infamia a alguien que dice haber otorgado “tratos decorosos” a los “retenidos”. El enredo del enredo, incluso editorial para gente que vive en una realidad paralela y justifica los delitos más dolorosos e inhumanos como si estuviéramos hablando de un desfile de modas o un partido de la selección. ¡Les faltó el whisky!

Se entiende la indignación del general (r) Luis Mendieta, víctima de esa guerrilla y secuestrado durante más de once años, ¡once años! De trato digno y decoroso según el líder de esa organización criminal.

Los extractos que hemos conocido de esta cita a ciegas a la que le faltaron las velas, terminó siendo más amable con quien debe responder que con quien todavía carga las consecuencias. Una cosa es garantizar derechos y otra transmitir la sensación de que quienes cometieron atrocidades están en un brunch mientras las víctimas siguen esperando verdad, reparación y dignidad.

Colombia hizo enormes y cuestionados sacrificios para intentar alcanzar la paz. Pero la paz no puede exigirnos otro sacrificio: que las víctimas tengan que tragarse también la indignación de ver una justicia que, por momentos, parece un casting para cabaret.

La reconciliación necesita verdad y compromiso, pero la verdad necesita rigor y consecuencias serias. Nuestra justicia, bien sea la JEP o la ordinaria no puede seguirse prestando para patinar sobre los caprichos de quienes la violan, mientras la víctimas, también son maltratadas y de forma casi más cruel por la misma justicia que debería estar cuidándolos.

Unirse al canal de Whatsapp de Noticias RCN Google News Síguenos en Google News

Otras Noticias

Pensiones

MinHacienda elimina el límite del 30 % a inversiones de fondos de pensiones en el exterior

El Gobierno eliminó el límite que se había decretado en abril de 2026. ¿En qué consiste la medida?

Estadio El Campín

“No se dañó”: explican qué pasó con la grama de El Campín tras el concierto de BTS

Luego de las dos fechas ‘sold out’ de la banda surcoreana, empezaron a circular en redes imágenes del campo, junto a mensajes que señalaban que había sido “dañado”.


Dimayor aprobó solicitud de Atlético Nacional y cambió el calendario de la Liga BetPlay

Ella es María Camila Sepúlveda, expareja de Camilo Cifuentes que expuso presunta infidelidad: ¿tienen fotos juntos?

Descubren a dos hermanos de 21 y 25 años vendiendo contenido íntimo robado de más de 17 mil mujeres en la web