Ganar sin jugar y ¡a las malas!
Francamente el irrespeto democrático ya les hizo metástasis. No hay cura para esa vaina.
12:30 p. m.
Cómo es posible que, a estas alturas del partido, salga el candidato Iván Cepeda a decir que sí acepta ir a debates pero con los temas claros, sin entrar en rollos de seguridad y demás, casi sin contra preguntas de los periodistas y simplemente con los 2 detractores de su preferencia.
Es decir, ¿este señor con su papelito escrito casi que quiere gobernar pero que le hagan un cronograma de lo que va a pasar en los próximos 4 años, dividido en temas y días, y de una vez con las soluciones o qué?
¿Qué clase de líder no puede ponerle el pecho a los propios cuestionamientos que representa?, ¿es que no puede darle la cara al país con transparencia y pulcritud?, ¿pretende este candidato seguir por la misma línea de su antecesor en la que solo gobierna para los que lo aplauden, mientras satanizan a los contrarios?
Ya van en la clásica construcción de un relato pobre en el que desconocen las propias estrategias de Isabel Zuleta cuando quemaba detractores o de Guanumen cuando empezaron a correr la línea ética. Acá ha pasado de todo, desde esa campaña. No más vean las respuestas de sus influenciadores o seguidores frente a cualquier investigación periodística o de los medios de comunicación. Vean el trato y perfilamiento que tienen esos mismos seguidores frente a cualquier intento de debate con altura en cualquier escenario.
La opción, y esperamos que aún sea democrática, que representa el señor Cepeda, a la cual recientemente se sumó con apoyo público uno de los grupos insurgentes que más daño le han hecho al país, ha empezado a sentir con suma preocupación la caída en viabilidad para el próximo 31 de mayo y debido a esto han pretendido darle un giro editorial a su contenido, ahora “retando” sólo a dos contrincantes, pero como cuando jugaban fútbol en el colegio, “pasito y sin balonazos”.
No es para menos, con los pobrísimos resultados de este gobierno, respaldos tremendamente cuestionados como los de el ex alcalde Quintero, las acciones, producto hoy de interminables vuelcos y lentísima investigación a la señora Isabel Zuleta por su gestión en las cárceles, la pobre acción de cumplimiento con los compromisos con Estados Unidos, la excesiva polarización y división de clases en el país, los incrementos de la violencia, un candidato presidencial muerto, dos de la oposición amenazados y con pruebas reales en la Fiscalía. ¿Cómo no quiere el señor Cepeda poderle dar un parte de tranquilidad al país que pretende gobernar democráticamente?, ¿Acaso los colombianos no merecemos saber cómo pretende usar y administrar nuestros recursos?, ¿Es este acaso un corral cercado con alambres de púas en donde solo unos pocos deciden qué hacer y el resto de colombianos nos sometemos a esos planes?
Señor Cepeda, en medio de tantos enredos y rarezas. ¿No se acuerda las veces que usted mismo exigía que democráticamente los candidatos fueran a los debates?, ¿Por qué tantas vueltas?, ¿Se quiere someter a la democracia? Hágalo con todos los requisitos y sin papelitos. Demuestre que es un tipo valiente que le da la cara al país; convenza sin imposiciones, con estatura argumentativa. Si su proyecto es tan bueno, defiéndalo sin plazas contratadas.