Colombia, un destino que se consolida desde los territorios
El turismo colombiano vive un momento de gran fortaleza. Más allá de cifras y estadísticas, se trata de historias de éxito que se construyen desde las regiones y que hoy hacen de nuestro país un destino vibrante y diverso.
06:28 p. m.
El turismo colombiano vive un momento de gran fortaleza. Más allá de cifras y estadísticas, se trata de historias de éxito que se construyen desde las regiones y que hoy hacen de nuestro país un destino vibrante, diverso y cada vez más atractivo para viajeros de todo el mundo.
Este dinamismo se refleja de manera palpable en ciudades como Santa Marta, mi tierra y cuna de mi vocación por el desarrollo de las regiones. Durante el mes de diciembre y los primeros días de enero, la capital del Magdalena recibió más de 1,3 millones de visitantes en una de las temporadas más destacadas de los últimos años, con altas ocupaciones hoteleras, una oferta activa en playas, naturaleza y cultura, y una participación significativa de turistas nacionales e internacionales que eligieron el Caribe colombiano como destino.
Estos números no son solo un indicador de afluencia turística; son un testimonio del impacto real del turismo en la economía local: generación de empleo, dinamización del comercio, fortalecimiento de los servicios y mayor visibilidad internacional para los territorios. Santa Marta es hoy un ejemplo claro de cómo el turismo bien gestionado puede convertirse en motor de desarrollo. De acuerdo con cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la ciudad registró una reducción en su tasa de desempleo frente al año anterior, ubicándose entre las ciudades con mejores indicadores laborales del Caribe, lo que respalda el impacto positivo del dinamismo turístico en la economía local.
Este desempeño local se conecta con una tendencia más amplia. En los últimos años, Colombia se ha consolidado como uno de los países más visitados de América Latina, de acuerdo con ONU Turismo. Este reconocimiento refleja la confianza de los viajeros internacionales y el atractivo de una oferta turística que integra naturaleza, cultura, sostenibilidad y experiencias auténticas.
A la par de estos resultados, es importante transmitir un mensaje de confianza a los mercados internacionales: Colombia continúa desarrollando su actividad turística, con destinos que siguen recibiendo visitantes, conectividad aérea activa y una oferta diversa que se extiende desde los destinos consolidados hasta los emergentes en sus seis regiones turísticas. Este desempeño se da en coordinación con las autoridades nacionales y territoriales, garantizando condiciones de operación y atención para los viajeros.
Ante esta dinámica, Colombia se proyecta como un destino que no solo atrae viajeros, sino que genera valor social, económico y ambiental. Una estrategia que reconoce la riqueza de nuestras regiones, promueve el encadenamiento de destinos y fortalece experiencias auténticas, incluyendo el turismo de base comunitaria y la participación de más actores locales en la cadena de valor.
Uno de los pilares de este crecimiento ha sido la conectividad. El dinamismo en las rutas aéreas, marítimas y transfronterizas ha fortalecido la accesibilidad al país y ha generado confianza en aerolíneas, navieras y operadores internacionales, con rutas internacionales activas que conectan a Colombia con América del Norte, Europa y América Latina. Este avance se complementa con el fortalecimiento del turismo de cruceros y del segmento náutico, ampliando las opciones para distintos perfiles de viajeros.
Pero el posicionamiento internacional no se logra solo con conectividad. Requiere una narrativa coherente, moderna y segmentada. Por eso se vienen desarrollando campañas y acciones diferenciadas tanto para el público profesional como para el viajero final, manteniendo a Colombia en el radar global a través de ferias, eventos, ruedas de negocio, viajes de familiarización y de prensa en múltiples mercados. Esta estrategia ha permitido mostrar un país diverso, confiable y lleno de experiencias únicas.
El enfoque territorial ha sido clave. Promover a Colombia desde sus seis macrorregiones turísticas, no solo descentraliza la oferta, sino que cierra brechas, fortalece capacidades empresariales y amplía oportunidades para más destinos. Programas de formación, preparación empresarial y acompañamiento a las regiones han permitido sofisticar la oferta turística en todo el país y alinearla con las exigencias del mercado internacional.
El turismo de reuniones es otro ejemplo del impacto de una visión articulada con lo local. Gracias al trabajo conjunto con regiones y actores especializados, Colombia se ha consolidado como un destino competitivo para eventos de alto impacto, capaces de dinamizar economías locales y atraer viajeros de alto valor. En los próximos años, seguiremos fortaleciendo este segmento con la llegada de congresos, convenciones, viajes de incentivo y eventos internacionales provenientes de mercados alternos.
La continuidad de la actividad turística se traduce en confianza para los viajeros y estabilidad para quienes viven del turismo. Es el resultado de la coordinación permanente entre autoridades, sector privado y comunidades anfitrionas, y una señal clara de que Colombia está preparada para recibir al mundo con profesionalismo y hospitalidad.
Mirar hacia el futuro es reafirmar esta convicción: Colombia es un país de regiones, de naturaleza extraordinaria, de cultura viva y de una calidez humana que marca la diferencia. Un país preparado para recibir viajeros, inversionistas y eventos, con un sector turístico que sigue consolidándose como motor de desarrollo y transformación.
Bajo esa premisa, se busca que el turismo sea una puerta de entrada a nuevas oportunidades, una plataforma para mostrar lo mejor de nuestro país y una invitación permanente a descubrir por qué Colombia está lista para recibirlos.
Colombia continúa abierta al turismo y avanza de manera sostenida en el fortalecimiento de su actividad turística en todo el territorio nacional.