Cerca de 227 millones de niños podrían ser obesos en 2040, según investigación
El informe estima que 370.000 niños entre 5 y 19 años, en Reino Unido, presentarán signos de enfermedades cardiovasculares para dicho año.
Noticias RCN
11:14 a. m.
La obesidad es una enfermedad compleja que consiste en tener demasiada grasa corporal y que aumenta el riesgo de padecer otras patologías o problemas de salud. Según Mayo Clinic, la obesidad puede ser el resultado de factores hereditarios, fisiológicos y ambientales.
Una reciente investigación, hecha por la Federación Mundial de Obesidad, afirma que 500 millones de niños, entre los 5 y 19 años, podrían tener sobrepeso para el año 2040.
¿Qué dice la investigación?
Según el informe internacional, se sugiere que para el 2040, alrededor de 227 millones de personas entre 5 y 19 años tendrán obesidad y más de 500 millones tendrán sobrepeso. Partiendo de la información suministrada por el atlas mundial de obesidad, dicha situación correspondería a 120 millones de niños en edad escolar que podrían desarrollar síntomas tempranos de enfermedad crónica.
La investigación también revela que 27 millones de jóvenes, entre 5 y 19 años, en Estados Unidos, tienen un índice de masa corporal. Por esto, Johanna Ralston, directora ejecutiva de la Federación Mundial de la Obesidad, afirmó que esta enfermedad infantil no ha sido tomada en serio a nivel mundial.
"No es justo condenar a una generación a la obesidad y a las enfermedades no transmisibles crónicas y potencialmente mortales que a menudo la acompañan", afirmó la experta.
En el informe también se identifican las desigualdades regionales en donde se estima que los niños en edad escolar con mayor sobrepeso se encuentran en la región del Pacífico occidental o en las Américas. También se recalca que el mayor crecimiento en las tasas de obesidad son predominantes en los países de ingresos bajos y medianos.
¿Cuáles son las posibles precauciones para evitar esto?
Así mismo, el estudio resalta la necesidad de reforzar los entornos saludables que incluyen la creación de impuestos sobre los productos azucarados, limitar la publicidad de comida chatarra y restricciones obligatorias para la comercialización o el etiquetado frontal de estos productos.
“La mayoría de los gobiernos, incluidos muchos en Europa, permiten que la industria alimentaria se dirija a los niños sin restricciones», afirmó. «Lo que necesitamos es la voluntad política para actuar y oponernos a la interferencia de la industria”, se reza en la investigación.

