¿Cómo se debe cuidar el pelo de los niños?
El uso de productos apropiados y hábitos de cuidado respetuosos ayudan a evitar daños en el cabello y fortalecen el bienestar emocional de los menores.
Noticias RCN
04:02 p. m.
El cuidado del cabello se ha convertido en un aspecto cada vez más importante para las familias colombianas. Más allá de la higiene diaria, especialistas advierten que la forma en que los niños y niñas viven sus rutinas de peinado y cuidado personal puede influir directamente en su bienestar emocional, su confianza y la percepción que desarrollan sobre sí mismos.
Este interés creciente también se refleja en el mercado nacional. Actualmente, los productos capilares dirigidos a la población infantil registran un crecimiento anual cercano al 9%, impulsado por padres que buscan soluciones especializadas para atender problemas frecuentes relacionados con el cabello de sus hijos.
Entre las situaciones más comunes se encuentran los daños ocasionados por los tirones al desenredar y los peinados demasiado ajustados.
Estas prácticas generan una tensión constante sobre la fibra capilar, debilitándola progresivamente y provocando dificultades que van más allá del aspecto físico.
El mal cuidado del pelo en los niños impacta en su autoestima
De acuerdo con Angélica Quintero, cofundadora de La Poción, el impacto emocional puede comenzar desde edades muy tempranas cuando las rutinas de cuidado se convierten en experiencias desagradables.
La experta explica que los niños suelen asociar el autocuidado con dolor cuando el desenredado del cabello implica jalones constantes o molestias recurrentes.
Esta percepción negativa puede hacer que algunos menores desarrollen inseguridad o timidez, especialmente cuando sienten que su apariencia no corresponde a sus expectativas o a las de quienes los rodean.
Según Quintero, el cabello representa una de las primeras expresiones visibles de identidad en la infancia. Por ello, los problemas constantes relacionados con enredos, irritaciones o dificultades para peinarse pueden repercutir en la manera en que los niños interactúan en espacios como el colegio o las actividades sociales.
Por el contrario, cuando el cabello se mantiene saludable y fácil de manejar, disminuye el estrés asociado a las rutinas diarias y se fortalece la confianza del menor al momento de relacionarse con otras personas.
La rutina ideal para el cuidado del pelo de los niños
Los especialistas recomiendan establecer hábitos de cuidado capilar desde edades tempranas mediante procedimientos simples, constantes y adaptados a las necesidades infantiles.
La rutina básica incluye el uso de productos diseñados específicamente para niños, como champús que respeten el equilibrio natural del pH, acondicionadores suaves y productos antinudos que faciliten el cepillado.
Estas herramientas permiten que el proceso de peinarse sea más cómodo, reducen el riesgo de quiebre de la fibra capilar y ayudan a conservar la hidratación natural del cabello.
Quintero advierte que muchos de los problemas observados en la infancia tienen relación con el uso de productos destinados a adultos. Estos contienen componentes que pueden resultar demasiado agresivos para el cuero cabelludo y el cabello de los menores.
A ello se suman prácticas como desenredar el cabello en seco, una acción que favorece la rotura inmediata de la fibra y puede generar experiencias traumáticas innecesarias durante el proceso de cuidado personal.
¿Qué se debe evitar para no maltratar el pelo?
La tendencia hacia productos más suaves y con ingredientes naturales también refleja una preocupación creciente por ofrecer experiencias de cuidado más respetuosas para los niños y niñas.
Especialistas recomiendan evitar peinados excesivamente tensos y limitar el uso de herramientas de calor que puedan afectar la raíz del cabello desde edades tempranas.
Cuando estas rutinas comienzan entre los dos y tres años de edad, el cuidado capilar deja de percibirse como una obligación y se convierte en un espacio de bienestar y conexión personal.




