Entrenar con dolor de cabeza: cuándo es normal y cuándo puede ser peligroso
Lo que su cuerpo intenta decirle si siente dolor de cabeza en el gimnasio.
Noticias RCN
09:42 p. m.
El dolor de cabeza durante o después de realizar ejercicio en el gimnasio puede parecer algo común para muchos deportistas, pero los especialistas advierten que no siempre es una molestia simple.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 50 % de la población adulta en el mundo experimenta dolor de cabeza regularmente, y el ejercicio es uno de los desencadenantes frecuentes debido a cambios en el flujo sanguíneo, tensión muscular o deshidratación.
Este síntoma debe observarse con atención, especialmente cuando aparece de forma recurrente al entrenar.
¿Qué puede indicar un dolor de cabeza en el gimnasio?
El dolor de cabeza durante la actividad física puede deberse a causas relativamente benignas, como falta de hidratación, tensión muscular o un esfuerzo excesivo sin calentamiento adecuado.
Sin embargo, puede también señalar condiciones que requieren atención médica urgente.
Un estudio publicado en The Journal of Headache and Pain establece que hay dos tipos principales de cefaleas relacionadas con el ejercicio: la hereditaria (primaria) y la secundaria.
La primera aparece con el esfuerzo físico intenso y suele desaparecer al bajar la intensidad del entrenamiento.
La segunda, en cambio, puede estar asociada a problemas más serios, como hipertensión, hemorragia subaracnoidea o lesiones vasculares, y exige evaluación médica inmediata.
Además, los expertos en neurología señalan que síntomas acompañantes como visión doble, dolor de cuello, rigidez, náuseas o confusión no deben ignorarse bajo ninguna circunstancia al entrenar.
Estos signos pueden indicar condiciones neurológicas que requieren diagnóstico profesional.
¿Cuándo es urgente buscar atención médica?
Según la Cleveland Clinic, un dolor de cabeza que aparece de forma repentina, intensa y sin causa aparente durante el ejercicio debe considerarse como alarma roja.
Esto es especialmente importante cuando no hay antecedentes de dolores similares o si se presenta en combinación con otros signos preocupantes, como pérdida de equilibrio o debilidad muscular.
Además, la American Heart Association (AHA) advierte que el ejercicio vigoroso puede elevar temporalmente la presión arterial, y si esta elevación es marcada, puede desencadenar síntomas como dolor de cabeza intenso. No siempre estos episodios son benignos, y evaluarlos con pruebas médicas puede descartar riesgos cardiovasculares.
Los entrenadores personales y profesionales de la salud recomiendan, antes de ignorar cualquier dolor de cabeza durante una sesión de ejercicio, detener la actividad, hidratarse, descansar y observar la aparición de otros síntomas.
Si el dolor persiste más de unos pocos minutos o reaparece en sesiones sucesivas, lo más prudente es buscar una valoración médica completa.
De esta manera, aunque muchos atletas puedan restarle importancia a los dolores de cabeza durante el entrenamiento, estar alerta y actuar con responsabilidad puede marcar la diferencia entre una molestia pasajera y un problema de salud serio.


