Inflamación y aumento de grasa abdominal: los efectos metabólicos de la menopausia
Alrededor del 80 % de las mujeres experimenta alteraciones metabólicas durante la menopausia, un proceso que puede influir en la digestión, la acumulación de grasa y la regulación de la glucosa.
Noticias RCN
02:42 p. m.
La menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres, pero también implica transformaciones fisiológicas que pueden afectar el metabolismo, la digestión y la distribución de la grasa corporal. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, cerca del 50 % de las mujeres en edad menopáusica reporta síntomas que impactan su calidad de vida.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran la inflamación abdominal y alteraciones digestivas, síntomas que, según especialistas, están relacionados con cambios hormonales y con el funcionamiento del sistema intestinal.
Las cifras indican además que alrededor del 80 % de las mujeres experimenta modificaciones metabólicas durante esta etapa, lo que puede provocar tránsito intestinal más lento, hinchazón y aumento de grasa en la zona abdominal.
Cambios hormonales que afectan el metabolismo
De acuerdo con la Asociación Norteamericana de la Menopausia, estos cambios metabólicos se deben principalmente a la disminución progresiva de hormonas clave en el organismo femenino.
Entre ellas se encuentran los estrógenos y la progesterona, cuya reducción modifica distintos procesos del cuerpo.
Eliana Valencia, cofundadora de Posbión, explica que uno de los efectos más importantes se relaciona con la caída del estradiol, considerado el estrógeno más relevante en el cuerpo femenino.
Durante la menopausia disminuye el estradiol y cuando esto ocurre el organismo no responde adecuadamente a la insulina, lo que favorece la acumulación de grasa en el abdomen
La reducción de esta hormona también afecta el funcionamiento del sistema digestivo. Al disminuir su presencia, el tránsito intestinal se vuelve más lento, lo que puede generar síntomas como inflamación, estreñimiento o sensación de pesadez.
Además, se estima que alrededor del 35 % de las mujeres posmenopáusicas desarrolla resistencia a la insulina, un factor que influye en el metabolismo de la glucosa.
El intestino y la microbiota como eje del equilibrio
En los últimos años, el enfoque médico sobre la menopausia ha comenzado a considerar el papel del intestino y de la microbiota en el manejo de estos cambios metabólicos.
La microbiota intestinal —conjunto de microorganismos que habitan el sistema digestivo— influye en procesos como la digestión, el metabolismo energético y la regulación del sistema inmunitario.
Cuando esta diversidad bacteriana disminuye, pueden aparecer alteraciones digestivas o metabólicas que intensifican los síntomas propios de la menopausia.
En Colombia, esta perspectiva ha impulsado el desarrollo de soluciones biotecnológicas orientadas a modular la microbiota y estabilizar los niveles de glucosa.
Entre estas alternativas se encuentran productos como Posbión y Fibribión, diseñados para apoyar el equilibrio intestinal.
Según especialistas, los probióticos ayudan a mejorar la forma en que el organismo utiliza la insulina y favorecen la quema de grasa.
Por su parte, fibras funcionales fermentables como Fibersol-2 contribuyen a regular los niveles de azúcar después de las comidas y promueven un tránsito intestinal más estable
Hábitos que ayudan a equilibrar el metabolismo
A pesar de los avances en soluciones biotecnológicas, los expertos coinciden en que el manejo de la menopausia requiere un enfoque integral que combine nutrición, actividad física y hábitos saludables.
Eliana Valencia señala que el consumo de fibra y posbióticos debe complementarse con cambios en el estilo de vida para lograr resultados sostenibles.
Entre las recomendaciones principales se encuentra el entrenamiento de fuerza al menos tres veces por semana, una práctica que contribuye a mejorar la respuesta del organismo a la insulina.
Asimismo, mantener una hidratación adecuada y consumir suficiente proteína ayuda a proteger la masa muscular, un aspecto clave para el metabolismo.
Otros factores también influyen en el equilibrio hormonal durante esta etapa. La exposición al sol favorece la síntesis de vitamina D, mientras que el descanso adecuado contribuye a mantener controlados los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés.
Los especialistas señalan que atender de manera conjunta el metabolismo y la salud intestinal permite afrontar la menopausia desde una perspectiva más amplia.
Al integrar soluciones nutricionales con hábitos saludables, esta etapa puede convertirse en un periodo de bienestar y estabilidad metabólica, en lugar de una fase marcada únicamente por cambios físicos y hormonales.




