¿Los productos "sin azúcar" realmente ayudan a bajar de peso?
Los endulzantes suelen presentarse como una alternativa para reducir el consumo de azúcar, pero ¿qué dice la OMS?
Noticias RCN
05:50 p. m.
Durante años, los productos "light", "diet" o "sin azúcar" se han convertido en una opción frecuente para quienes quieren consumir menos calorías, controlar el peso o reducir el azúcar de su alimentación.
La lógica parece sencilla: si un endulzante aporta pocas o ninguna caloría, reemplazar el azúcar debería ayudar a adelgazar. Sin embargo, cuando los investigadores han analizado los efectos a largo plazo, los resultados no son tan contundentes.
Una revisión sistemática de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que reunió la evidencia disponible sobre estos productos, encontró que no existe un beneficio claro a largo plazo para controlar el peso mediante el consumo de edulcorantes sin azúcar.
Entre los productos incluidos están el aspartamo, la sacarina, la sucralosa, el acesulfame K y la stevia, entre otros.
¿Entonces los endulzantes hacen subir de peso?
La ciencia no permite afirmar que los endulzantes, por sí solos, hagan engordar. De hecho, algunos ensayos clínicos han encontrado que pueden producir una pequeña reducción de peso cuando se utilizan dentro de una estrategia de restricción calórica, especialmente en el corto plazo.
Pero la evidencia sobre sus beneficios para mantener la pérdida de peso durante largos periodos sigue siendo incierta.
La OMS, por eso, recomienda no utilizar los edulcorantes sin azúcar como estrategia principal para controlar el peso o prevenir enfermedades.
La recomendación es condicional porque algunos estudios observacionales han encontrado asociaciones entre su consumo prolongado y un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, pero esos resultados pueden estar influidos por otros factores de salud y alimentación.
¿Qué dice la ciencia sobre el consumo de endulzantes y el cáncer?
En 2023, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificó el aspartamo como “posiblemente carcinógeno para los seres humanos”, una categoría que corresponde al Grupo 2B y que se basó en evidencia limitada sobre cáncer en humanos.
Pero hay una diferencia fundamental entre decir que una sustancia puede representar un peligro y determinar cuánto riesgo existe en las cantidades que normalmente consume una persona.
Ese mismo año, el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA) mantuvo la ingesta diaria admisible de aspartamo en hasta 40 miligramos por kilogramo de peso corporal al día.
Por eso, los resultados no significan que una persona que consume ocasionalmente un producto con aspartamo esté destinada a desarrollar cáncer.
¿Cuál sería entonces una mejor estrategia?
La OMS recomienda limitar los llamados azúcares libres y señala que reducirlos no debería depender de sustituirlos permanentemente por edulcorantes sin azúcar.
Entre las alternativas están consumir alimentos con azúcares naturalmente presentes, como las frutas, y preferir bebidas y alimentos sin endulzar.
