Salas de la furia: la novedosa técnica para aliviar el estrés y la rabia contenida
Dichos espacios han tomado bastante popularidad entre las mujeres y hombres que pagan para destrozar objetos y reducir el estrés.
Noticias RCN
08:16 p. m.
Las redes sociales han viralizado un sin fin de clips en donde las personas pagan para ingresar a cuartos reducidos y destruir con objetos contundentes todo a su paso. Las denominadas “salas de la furia” se han convertido en un amplio atractivo para aquellas personas que buscan aliviar el estrés y liberar la ira represada.
Pero dicha actividad va más allá de la agresividad, pues estos espacios han sido dignos de análisis por parte de especialistas, quienes han asegurado que la mayoría de sus usuarios son mujeres.
¿Qué son las salas de la furia?
Las famosas salas de la furia son espacios creados para que las personas puedan destrozar distintos objetos como televisores, computadores, pantallas, mesas, entre otros objetos, con el objetivo de obtener una liberación física y controlar los “arrebatos emocionales”.
Pese a que no en todas las ciudades existen este tipo de salas, expertos en psicología manifiestan que la mayoría de las personas que hacen uso de estos espacios son las mujeres.
Según la autora y psicoterapeuta Jennifer Cox, en declaraciones para la BBC, las mujeres están “condicionadas a reprimir sus sentimientos como la frustración, ira, agresión y rabia”. Entre las labores del día a día, la educación de los hijos y las responsabilidades laborales, la especialista celebró la creación de estos espacios e incentivó la creación de otros.
Sin embargo, la mujer también alertó sobre los riesgos de reprimir la ira ya que esto se podría manifestar por medio de distintas maneras como la ansiedad, depresión, migrañas, TOC, problemas estomacales, entre otros.
Riesgos de reprimir las emociones
Por su parte, Shelly Dar, terapeuta de salud mental, coincide y afirma en que este tipo de salas tienen la posibilidad de brindar un “alivio instantáneo” ante situaciones de estrés y la acumulación de rabia.
"Gran parte del problema para las mujeres hoy en día es que no queremos ser juzgadas, así que tenemos que reprimir todas estas emociones, interpretando el papel de la niña buena, quizás siendo la madre tranquila, la madre reflexiva y serena, y nos han educado para ser amables", explicó para la BBC.

