Planes de emergencia en los hogares: cuáles son las recomendaciones según expertos
Expertos aseguran que la prevención debe comenzar en cada uno de los hogares.
Noticias RCN
11:19 a. m.
La gestión del riesgo es una de las principales necesidades que, en los últimos meses, se ha reforzado mediante campañas de las autoridades competentes ya que contar con un plan de emergencias puede marcar la diferencia en medio de una situación de riesgo.
Por esto, expertos insisten en que la preparación familiar es una herramienta clave para proteger la vida, reducir daños y responder de manera organizada ante una situación de riesgo inminente.
Importancia de la gestión del riesgo en casa
La gestión del riesgo no depende únicamente de las autoridades. Carlos Iván Heredia Ferreira, vicepresidente de Promoción y Prevención de Positiva Compañía de Seguros, explicó que la preparación debe comenzar desde el propio hogar.
“La gestión del riesgo no es exclusiva de las autoridades; comienza en casa. Un hogar preparado reduce significativamente el impacto emocional y físico de una emergencia”, señaló.
De acuerdo con el especialista, un plan familiar debe construirse sobre tres pilares principales: conocimiento, reducción y manejo de la emergencia.
El primero consiste en identificar las amenazas que pueden afectar el entorno, entre ellas sismos, inundaciones, fallas tecnológicas o interrupciones en servicios esenciales. La reducción, por su parte, implica tomar medidas para disminuir los peligros dentro de la vivienda, como asegurar muebles altos, verificar las redes eléctricas y de gas y almacenar correctamente sustancias o productos químicos.
Lo que se necesita durante las primeras 72 horas de una emergencia
Uno de los componentes esenciales de la preparación es disponer de un kit de emergencias en un lugar conocido y de fácil acceso para todos los integrantes del hogar.
Este debe permitir cierta autonomía durante las primeras 72 horas después de un desastre. Entre los elementos recomendados se encuentran agua potable, alimentos no perecederos, botiquín de primeros auxilios, medicamentos de uso permanente, linterna, radio con pilas, silbato y fósforos.
También es aconsejable proteger documentos importantes, como identificaciones y escrituras, dentro de bolsas plásticas para evitar daños.
Las familias que tienen animales de compañía deben incluir provisiones específicas para ellos, como alimento, correa y carné de vacunación.
Otra recomendación es establecer previamente un punto de encuentro seguro en caso de que los integrantes se encuentren separados al momento de una emergencia.
Rutas de evacuación y simulacros en familia
La organización previa también debe contemplar rutas de evacuación. Estas deben mantenerse libres de obstáculos y contar, cuando sea posible, con alternativas en caso de que la salida principal no pueda utilizarse.
Dentro de la vivienda conviene identificar vidrios, muebles, objetos suspendidos y cualquier elemento que pueda caer durante un movimiento fuerte. Asimismo, las familias deberían conocer la ubicación de recursos como extintores, camillas o desfibriladores externos automáticos cuando estén disponibles en edificios o conjuntos residenciales.
Durante un sismo, la recomendación es ubicarse en una zona segura, alejarse de ventanas y elementos que puedan desprenderse, proteger la cabeza y el cuello y aplicar la indicación de agacharse, cubrirse y sujetarse.
La evacuación deberá realizarse cuando existan daños en la edificación, riesgo de colapso o cuando las condiciones permitan salir de forma segura hacia el exterior.
Heredia Ferreira también recomienda realizar un simulacro familiar al menos una vez al año. Además, es importante revisar periódicamente las condiciones de la vivienda, actualizar los números de contacto y recordar cuál será el punto de encuentro principal y cuál funcionará como alternativa.
Este contenido cuenta con redacción IA y fue editado por un periodista.

