6 de cada 10 colombianos sufren de problemas de visió
Aunque seis de cada diez colombianos padecen problemas de visión, la mitad evita ir al optómetra anualmente.
Rafael Navas
06:26 p. m.
Las largas filas, los altos costos percibidos y la falta de tiempo son las excusas principales para postergar esta cita médica. Conozca cómo nuevas alternativas están transformando la salud visual en el país con procesos rápidos, transparentes y gratuitos.
La preocupante realidad de la salud visual en Colombia
Cuidar la salud de los ojos sigue siendo una tarea pendiente en la agenda médica de los ciudadanos. Según datos revelados por el Ministerio de Salud y la Universidad Externado, 6 de cada 10 colombianos presentan algún problema de visión. Sin embargo, a pesar de la alta prevalencia de estas afecciones, apenas la mitad de las personas con necesidad de corrección visual visita a un optómetra al menos una vez al año.
Estas cifras evidencian una cultura de prevención visual que todavía es muy débil en el territorio nacional. Históricamente, el cuidado de los ojos ha estado asociado a una categoría que el consumidor percibe como compleja, poco transparente y con procesos que demandan demasiado tiempo.
¿Por qué aplazamos nuestra visita al optómetra?
De acuerdo con el análisis del sector muchos colombianos siguen postergando revisarse los ojos y las principales barreras que alejan a los pacientes de la prevención son el tiempo, el costo percibido y la complejidad de la experiencia óptica tradicional. Estos factores hacen que los controles visuales preventivos se sigan postergando hasta que los síntomas o los cambios en la calidad de la visión son demasiado evidentes.
Muchas personas únicamente se revisan cuando ya sienten una molestia evidente. Durante años, revisar los ojos se percibió como un proceso demorado, costoso y poco práctico
Explica Juan Fernández, General Manager de Ben & Frank Colombia.
Exámenes visuales rápidos y sin costo: la nueva apuesta
Para responder a esta problemática y romper las barreras del consumidor, la industria óptica está incorporando modelos mucho más ágiles que ponen la simplificación en el centro de la experiencia. Un ejemplo claro de esta transformación es la marca Ben & Frank, la cual nació en 2015 cuando un grupo de amigos decidió cambiar el paradigma de las largas filas y las citas poco empáticas.
Actualmente, con presencia en Colombia, México y Chile, la compañía ofrece en sus sedes (llamadas Templos) exámenes visuales completamente sin costo. Estas valoraciones son realizadas por optómetras certificados, duran aproximadamente 20 minutos en una sola visita y, lo más importante, no condicionan al paciente a realizar una compra.

De un tedioso trámite médico a una experiencia de diseño
La evolución del sector busca que ir al optómetra ya no se sienta como ir a una droguería fría y costosa, sino que se convierta en una experiencia cercana a las dinámicas del retail y el diseño. Probar, explorar y elegir una montura ahora hace parte fundamental del proceso de corrección visual.
Hoy las personas esperan procesos mucho más simples, rápidos y transparentes
Agrega Fernández, señalando que la categoría óptica tiene la obligación de adaptarse a estas nuevas expectativas del consumidor moderno.
El objetivo final de estas nuevas dinámicas de mercado, que ofrecen precios sin letra pequeña y priorizan a la persona sobre el trámite burocrático, es reivindicar el uso de anteojos. La premisa es clara: ser un "orgulloso cuatroojos" y garantizar que nadie tenga que esconder sus gafas en el clóset por vergüenza o incomodidad.