¿Cada cuánto hay que llevar al veterinario a los perros y gatos?
La revisión que los perros y gatos necesitan aunque parezcan sanos.
Noticias RCN
05:57 p. m.
Llevar a perros y gatos al veterinario no debería depender únicamente de que aparezcan síntomas. Los controles periódicos permiten detectar cambios en su salud, actualizar vacunas y hacer seguimiento a factores como el peso, la alimentación y la salud oral.
Así lo explica Movet, red veterinaria especializada en perros y gatos, que destaca la importancia de la medicina preventiva para identificar posibles alteraciones antes de que se conviertan en problemas de mayor gravedad.
Aunque una mascota se vea saludable, algunas condiciones pueden avanzar sin señales evidentes. Por eso, establecer controles desde los primeros meses de vida puede ayudar a conocer su estado general y detectar cambios con mayor rapidez.
¿Cada cuánto debe ir una mascota al veterinario?
Como referencia general, perros y gatos deberían tener al menos un chequeo veterinario al año, incluso cuando no presentan síntomas.
La frecuencia puede cambiar dependiendo de la edad y las condiciones particulares del animal. En cachorros y gatitos, por ejemplo, las consultas suelen ser más frecuentes durante el primer año para hacer seguimiento al crecimiento, desarrollo, alimentación y esquema de vacunación.
En las mascotas mayores también pueden recomendarse controles con mayor frecuencia, debido a los cambios asociados al envejecimiento.
Durante una consulta preventiva, el profesional puede revisar el peso y la condición corporal del animal, además de su salud oral, alimentación, vacunación y desparasitación. Dependiendo de sus antecedentes y edad, también puede considerar necesarios algunos exámenes.
¿Qué señales indican que una mascota necesita atención?
Uno de los principales problemas es esperar hasta que el animal presente una enfermedad evidente para acudir a consulta. Un cambio repentino o persistente en su comportamiento también puede ser una señal para buscar orientación veterinaria.
Alteraciones en el apetito, peso, consumo de agua, actividad física o comportamiento son algunos de los aspectos que los tutores deberían observar.
Una mascota puede parecer completamente saludable y, aun así, estar desarrollando una condición que todavía no manifiesta signos evidentes. Por eso, las consultas preventivas son una herramienta fundamental para conocer su estado general, hacer seguimiento a sus cambios y detectar oportunamente cualquier alteración, explica Laura Uribe Henao, gerente comercial de expansión nacional de Movet.
La especialista señala que conocer al paciente y establecer una línea de base facilita identificar modificaciones en su estado de salud, algo que cobra especial importancia durante la etapa senior.
Además de los controles, mantener la vacunación al día, cuidar la alimentación, vigilar el peso y prestar atención a la salud dental hacen parte del cuidado preventivo.
¿Por qué es importante la prevención en perros y gatos?
La idea es pasar de una atención que comienza únicamente cuando aparece una enfermedad a un seguimiento que permita acompañar al animal durante sus diferentes etapas de vida.
El objetivo de la medicina preventiva es conocer al paciente y establecer una línea de base que permita identificar cambios. Esto cobra aún mayor importancia a medida que las mascotas envejecen, agrega Laura Uribe Henao, gerente comercial de expansión nacional de Movet.
Por tales motivos, mantener al día la vacunación, realizar controles periódicos, cuidar la salud dental, vigilar el peso y la alimentación y consultar ante cambios hacen parte de un cuidado integral.
De esta manera, los tutores pueden pasar de una atención reactiva a un acompañamiento preventivo durante cada etapa de vida de sus mascotas.


