Saludenero 09, 2023hace 23 días

Especial de salud mental: el dolor de Liceth ¿acoso escolar?

Entre enero y noviembre del año pasado 293 menores se suicidaron en Colombia y esta es la historia de Liceth.

Según expertos consultados por RCN, la salud mental de los colombianos está en crisis. Aseguran que las consultas psicológicas y psiquiátricas aumentaron tras la situación vivida con el covid-19 en nuestro país, con un agravante, el déficit de especialistas para la atención de estos casos. 

Las cifras respaldan la emergencia que vive la salud mental en Colombia: entre el 2020 y 2021 los suicidios aumentaron un 7.8%, del total de estos casos el 37.5% corresponde a niños y jóvenes. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, las ciudades con las tasas más altas de suicidios en 2022 son:

  • Bogotá con 358 casos
  • Medellín con 195
  • Cali con 102.  

Algo que preocupa a los especialistas es que los signos de alarma en algunos casos no son fácilmente detectables, como en el caso de Liceth Remicio de 14 años. Su mamá, Yuli Marroquín, pidió ayuda en tres oportunidades pero cuenta que no obtuvo una respuesta adecuada.

“Llevaba dos meses de lucha y de cansancio mental y psicológico, de buscar la ayuda para que la niña estuviera bien. Cuando empezamos a hablar con la psicóloga me dice una serie de cosas como '-mamá, la niña está bien, es que usted la tiene muy sobreprotegida'-”.  

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Yuli, atendiendo las recomendaciones de una experta y confiando en que la psicóloga sabía lo que hacía, accedió a darle espacio a su pequeña hija, sin embargo, ese inexplicable instinto maternal le decía lo contrario, para ella, a Liceth le estaba ocurriendo algo que nada tenía que ver con el amor desmedido.

“Finalizando mayo empiezo a ver que las conversaciones de nosotras dejaron de tener sentido"

Ahí es cuando me empiezo a dar cuenta de que algo estaba pasando 

Yuli comparaba a la niña alegre con la desconocida de los últimos meses. “Para mí, Liceth era muy inteligente, le fascinaba leer, era algo que a ella le gustaba, siempre era muy firme en lo que ella pensaba. Le fascinaba el tema del K-pop, sus coreografías, la ideología que tenían; como que se sentía muy identificada con ese tipo de cosas”. 

Pero como pasa en muchos casos, la Liceth que conocían se iba esfumando poco a poco y su familia no entendía bien qué estaba pasando. “Así vi que mi hija se fue apagando poco a poco y entra un desespero en mí de buscar una ayuda”. 

El camino en busca de ayuda fue fallido

Inicialmente Yuli recurrió al colegio Ciudad Bolívar Argentina, institución donde estudiaba Liceth. Pero, según señala, la planta docente no prestó la atención suficiente.

Eso me destrozó, más cuando veo que la vida de mi hija termina así

"La persona que pudo haberla ayudado me cerró la puerta en la cara, dio la espalda y se fue, eso me destrozó, más cuando veo que la vida de mi hija termina así. Por falta de una sola llamada porque esta ruta se activa con una sola llamada. Ella finalmente siempre fue muy firme y esa firmeza dejó de aparecer”, afirma.

En algunos casos los cambios van siendo lentos a veces imperceptibles, Liceth, por ejemplo, dejó de hacer lo que más le gustaba “paradójicamente, el hobby que ella tenía era por el que la molestaban más”. 

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Estas situaciones fueron minando la confianza de Liceth y la alejaron de su mamá. Según el doctor en psiquiatría José Manuel Santracruz, rasgos como estos son fácilmente identificables y se convierten en signos de alarma a los que cualquier especialista debe prestar atención.

"La tendencia en la adolescencia es actuar de forma impulsiva, entonces muy fácilmente se toman decisiones apresuradas y seguramente tiene que ver, entre otros factores, con que en esta población en particular veamos tasas más altas de intento de suicidio”, afirma Santacruz.

Yuli también buscó ayuda en instituciones diferentes pero dice que los tres especialistas que atendieron la situación de su hija coincidieron con lo mismo el problema no era de la niña sino de la mamá. 

En este punto ya habían pasado dos meses y tres intentos por ayudar a Liceth. “La psicóloga me dice que vamos a hacer algo y es permitir que la niña respire, dejarla un poquito, soltarla”. 

Pasaron unos días, Yuli siguió las instrucciones que le habían dado las psicólogas, cada una desde un programa diferente del Distrito que concluyó que Liceth estaba bien, pero para esta familia el diagnóstico no fue el más acertado.

La ruta se activó demasiado tarde para la familia Remicio Marroquín

Un día, Liceth no llegó a la cita que tenía con su mamá. “En un punto de la tarde yo dije, no puedo más, algo está pasando. En ese momento dije, no me importa lo que digan los psicólogos, no me importa nada y fui a buscar a mi hija, al ingresar a la casa encuentro a mi hija colgada”. 

Para el doctor Santacruz “hay muchos factores que influyen en que el suicidio aparezca, pero uno de esos evidentemente son las enfermedades mentales. Si bien no todo el suicidio está relacionado con una enfermedad mental, la inmensa mayoría sí lo está, entonces venimos viendo probablemente esto como un marcador indirecto de aumento de enfermedades mentales en Colombia, que a su vez están relacionadas con múltiples factores, también situaciones de estrés, la violencia, por ejemplo, la larga historia de exposición a violencia en nuestro país seguramente tiene una huella en esto”.

Si bien no todo el suicidio está relacionado con una enfermedad mental, la inmensa mayoría sí lo está

La Secretaría de Educación asegura que los protocolos existen, pero para el caso de la familia Remicio Marroquín se activó demasiado tarde.

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Bogotá tiene protocolos especializados para diferentes conductas, vulneraciones o violencias y uno de ellos tiene que ver con las conductas suicidas que tipificamos en tres líneas: una ideación, una amenaza y un suicidio consumado. ¿A dónde puedo pedir ayuda? a la Secretaría de Salud, en el ICBF, directamente en las instituciones educativas con las y los orientadores”, afirma Edwin Ussa, jefe de la Oficina de Convivencia Escolar SED. 

Yuli cuenta algunas de las posibles causas del suicidio de su hija. Dice que “niños han venido a decirme que sí había compañeros que le pegaban, había compañeros que la molestaban, había compañeros que la tildaban de una y otra cosa".

Entre enero y noviembre de 2022, 293 niños, niñas y adolescentes tomaron la decisión de quitarse la vida, Liceth Remicio Marroquín hace parte de esa cifra.

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