¿Su perro se rasca todo el tiempo? Estas son las tres alergias más comunes
Las tres alergias que podrían explicar por qué su perro no deja de rascarse.
Noticias RCN
05:16 p. m.
Si su perro se rasca constantemente, se lame las patas o presenta irritación en la piel, podría estar sufriendo algún tipo de alergia. Veterinarios advierten que estos síntomas no deben ignorarse, pues las enfermedades dermatológicas son una de las principales causas de consulta en mascotas.
El rascado constante suele asociarse con la presencia de pulgas, pero esa no siempre es la explicación. Detrás de la picazón persistente también pueden esconderse alergias ambientales o incluso reacciones a ciertos alimentos, problemas que afectan la calidad de vida de miles de perros.
De acuerdo con especialistas, una de cada cinco consultas veterinarias en el mundo está relacionada con enfermedades dermatológicas, como irritación de la piel, infecciones en los oídos, caída del pelo o picazón intensa.
Carolina Figueroa, médica veterinaria de Royal Canin para Latinoamérica, explica que identificar el origen del problema es fundamental para iniciar el tratamiento adecuado y evitar que las lesiones empeoren.
El rascado constante y los problemas en la piel son alertas que ningún tutor debería ignorar. Identificar si el origen está relacionado con parásitos, factores ambientales o la alimentación es el primer paso para ayudar a recuperar el bienestar de las mascotas, explica Carolina Figueroa, médico veterinaria y Corporate Affairs Head Latam Seeds de Royal Canin.
¿Cuáles son las alergias más comunes en los perros?
Los veterinarios coinciden en que existen tres tipos de alergias que concentran la mayoría de los casos.
La primera es la dermatitis alérgica por picadura de pulga, considerada la más frecuente. En algunos perros, una sola picadura basta para desencadenar una reacción exagerada del sistema inmunológico, provocando una intensa picazón, enrojecimiento y heridas por el rascado.
En segundo lugar aparecen las alergias ambientales, causadas por elementos cotidianos como el polen, los ácaros, el polvo o algunas plantas. En estos casos, la molestia suele concentrarse en las patas, el rostro y las orejas.
Por último están las alergias alimentarias, que son menos comunes, pero también más difíciles de detectar porque sus síntomas pueden confundirse con otras enfermedades de la piel.
¿Qué señales indican que es momento de llevar al perro al veterinario?
Los expertos recomiendan prestar atención cuando el rascado se vuelve repetitivo o aparecen otros síntomas como el lamido excesivo de las patas, infecciones frecuentes de oído, pérdida de pelo o cambios en la apariencia del pelaje.
La única forma de diagnosticar una alergia alimentaria es mediante una dieta de eliminación supervisada por un médico veterinario. Este proceso puede tardar alrededor de ocho semanas y permite identificar si existe una relación entre la alimentación y los síntomas que presenta la mascota, señala Figueroa.
En el caso de una posible alergia alimentaria, el diagnóstico requiere una dieta de eliminación supervisada por un médico veterinario, un proceso que puede extenderse durante unas ocho semanas para identificar qué ingrediente está provocando la reacción.
Además del tratamiento, la prevención sigue siendo la mejor herramienta. Mantener al día el control antiparasitario, ofrecer una alimentación balanceada y acudir a consulta ante los primeros signos de irritación puede evitar complicaciones y mejorar el bienestar de la mascota.
Detectar a tiempo estas alergias no solo ayuda a aliviar la picazón. También permite prevenir infecciones secundarias y garantizar que perros y gatos disfruten de una mejor calidad de vida.


