Desodorantes y perfumería fina: la nueva tendencia de cuidado personal en Colombia
La barrera entre la perfumería fina y el cuidado personal tradicional está desapareciendo aceleradamente en Colombia.
Rafael Navas
12:53 p. m.
Los consumidores de hoy ya no solo buscan protección contra el mal olor, sino que exigen experiencias olfativas premium accesibles en su rutina diaria. Marcas pioneras lideran esta transformación integrando ingredientes sofisticados en productos cotidianos.
El boom de las fragancias y el mercado colombiano
Esta profunda transformación ocurre en un mercado colombiano altamente dinámico. De acuerdo con datos revelados por Euromonitor, las ventas retail de fragancias alcanzaron la cifra de $2,49 billones durante el año 2025. Esto representó un destacado crecimiento del 12% frente al año anterior. Dentro de este ecosistema, las fragancias masivas se posicionaron como el segmento más grande y dinámico de toda la categoría. Este fenómeno se da en un contexto específico en el que los consumidores buscan constantemente alternativas que combinen una experiencia aspiracional con una mayor accesibilidad económica.
Perfumería fina en el cuidado personal: la apuesta de AXE
En medio de esta notable evolución comercial, la marca AXE amplía en Colombia su línea conocida como Colección de Fragancias Finas. Lo hace mediante el lanzamiento de Cherry Spritz y Peach Infusion. Estos dos nuevos aerosoles corporales buscan unir estratégicamente dos atributos que durante años estuvieron en terrenos completamente diferentes: la protección efectiva contra el mal olor y una elaboración olfativa inspirada directamente en la perfumería fina. Para lograr esto, las nuevas referencias están infusionadas con aceites esenciales. Además, incorporan ingredientes de alta calidad como el ambrox, el praliné, diversas maderas cremosas y el musgo blanco salado.
Santiago Vallejo, Head of Marketing Andina de Unilever, explica este fenómeno detallando que la fragancia adquiere un papel cada vez más importante dentro del segmento del cuidado personal. Vallejo señala que ya no se trata únicamente de cumplir una función básica como controlar el mal olor, sino que el objetivo es ofrecer una experiencia olfativa mucho más completa. Con esta nueva colección, la compañía busca llevar perfiles aromáticos más sofisticados a un producto de uso cotidiano, manteniendo al mismo tiempo la funcionalidad que históricamente ha caracterizado a la categoría.
La tendencia gourmand: aromas que conquistan a los jóvenes
Esta evolución del mercado no ocurre únicamente dentro del portafolio de AXE. La firma de investigación Mintel identifica claras oportunidades para aquellos productos de cuidado corporal que sean capaces de cruzar distintas categorías. El éxito radica en combinar exitosamente funcionalidad, conveniencia y fragancia de alta calidad dentro de las rutinas diarias de los consumidores. En paralelo a este desarrollo, las redes sociales y las denominadas microtendencias están acelerando el descubrimiento y la experimentación con nuevos perfiles olfativos. Este comportamiento se observa de manera particular entre los consumidores más jóvenes.
Una de las macrotendencias más fuertes es la denominada perfumería gourmand. Esta vertiente olfativa toma referencias directas de frutas, postres y otros ingredientes fácilmente reconocibles para construir composiciones que resultan dulces y envolventes. Según indica la base global de nuevos productos de Mintel, los lanzamientos de fragancias de tipo gourmand experimentaron un aumento de siete puntos porcentuales entre los años 2022 y 2024.
Ingredientes de lujo y protección: el futuro de los desodorantes
Las fragancias Cherry Spritz y Peach Infusion llevan precisamente ese lenguaje moderno a la nueva colección de la marca AXE. El desarrollo de estas fórmulas tomó 12 meses de trabajo continuo. El principal reto técnico de este proceso fue lograr combinar ingredientes familiares con estructuras olfativas de mucha mayor complejidad.
- Por un lado, la versión Cherry Spritz tiene como base la cereza y el praliné. A esta mezcla suma notas de coco, ambrox y musgo blanco salado.
- Por otro lado, la referencia Peach Infusion combina notas de durazno y maracuyá. Esta propuesta se complementa olfativamente con maderas cremosas y praliné.
Ambas propuestas comerciales mantienen su promesa de protección contra el mal olor. Asimismo, cuentan con una fórmula especializada que es completamente libre de aluminio y que se encuentra infusionada con aceites esenciales. Esta importante transformación productiva hace parte de una evolución histórica mucho más amplia de la marca. En el año 2023, AXE lanzó de manera internacional su Fine Fragrance Collection en regiones como Norteamérica y en diferentes mercados europeos. El propósito central fue llevar su categoría hacia perfiles olfativos notablemente más sofisticados. En Colombia, ese camino estratégico comenzó en el año 2025 con las fragancias Blue Lavender y Aqua Citrus. Ahora, la estrategia continúa con estas dos nuevas referencias que están inspiradas en el atractivo universo gourmand.
Más de cuatro décadas después de su creación, la evolución actual resulta muy significativa para una marca que surgió intentando acercar dos mundos distintos. AXE nació originalmente en el año 1983. Desde sus inicios, combinó la funcionalidad del desodorante con una propuesta de fragancia innovadora. Hoy en día, su Fine Fragrance Collection profundiza esa relación comercial. Para ello, ha incorporado construcciones aromáticas desarrolladas en conjunto con prestigiosas casas globales especializadas en perfumería.
Las presentaciones de Cherry Spritz y Peach Infusion están disponibles en Colombia desde el mes de agosto en presentación de 150 ml. Se comercializan en grandes superficies, droguerías, autoservicios y otros canales de comercialización de la marca.
Para concluir, la llegada de estas nuevas referencias refleja una transformación que va más allá de presentar dos nuevos aromas. El cuidado personal empieza a tomar prestados diferentes códigos, ingredientes y niveles de sofisticación de la perfumería. Todo este esfuerzo hace que la distancia entre el acto de protegerse del mal olor y utilizar una fragancia sea cada vez menos evidente.