15.000 cabezas de ganado han muerto en Colombia por las sequías fruto del fenómeno de El Niño
Otras 392.000 han tenido que desplazarse por la falta de agua y alimento.
Juan David Galindo
08:58 p. m.
El fenómeno de El Niño tiene en jaque al sector ganadero y en los huesos a miles de animales, por la falta de agua y alimento, por las sequías, en distintas zonas del país.
Según cifras de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) 15.000 cabezas de ganado han muerto en los últimos tres meses y otras 392.000 han tenido que desplazarse.
En palabras de Cediel Forero, representante de ganaderos del Cesar, “No hay pastos, falta la comida para el ganado. Hay mucha mortandad. El fenómeno de El Niño, por la falta de agua, afecta el campo”.
Sector ganadero registra pérdidas millonarias sin que El Niño haya alcanzado su máximo potencial:
De momento, el jefe de estudios económicos de Fedegán, Óscar Cubillos, advierte que van, al menos, “70.000 millones de pesos en pérdidas por los animales muertos y los costos asociados a los animales desplazados, que son cerca de 400.000. Además, 2,7 millones se han visto afectados por las condiciones climáticas, especialmente en la costa Caribe”.
A esto se suman las pérdidas por los incendios registrados las últimas semanas y las inundaciones que, a la par, golpean a los departamentos del Meta, Córdoba y Sucre.
Preocupa, además, que El Niño no ha alcanzado su máximo potencial. Según las autoridades, sus mayores efectos podrían sentirse a finales de 2026 e inicios de 2027.
Afectaciones en el 60% del territorio colombiano:
La Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán tiene un reporte de afectaciones en Atlántico, Magdalena, Bolívar, Cesar, La Guajira, Tolima, Huila, Sucre, Meta, Boyacá, Santander, Norte de Santander, Caquetá, Arauca, Casanare, Caldas, Cauca, Valle del Cauca y Nariño.
Se trata de 19 municipios, que equivalen al 60% del territorio colombiano. Un gran golpe para las familias ganaderas, que llevó a Fedegán a promover la recolección de agua lluvia y su aprovechamiento en el proceso de producción y a gobiernos locales a trabajar en programas como los bancos de follaje.

