Alcaldía de Cartagena debe proteger a caballos usados en coches turísticos
La Procuraduría solicitó al alcalde William Dau emitir un plan en el que se contemple la protección de los animales usados para el turismo.
Noticias RCN
08:15 p. m.
Por solicitud de la Procuraduría General de la Nación, el alcalde de Cartagena, William Dau Chamat, deberá diseñar un plan de atención integral con el que se garantice la protección de los equinos usados en el servicio de coches del distrito turístico.
Vea también: Procuraduría investigará al general Zapateiro por participación política
Lo que se busca con esta medida es que las entidades distritales tengan un manual para garantizar la adecuada prestación del servicio, sin descuidar la salud y el buen trato de los caballos usados para este fin, muy cuestionado entre diversos sectores políticos y sociales.
¿Quiénes deben actuar?
El llamado del Ministerio Público va dirigido a entidades como el Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) y el Departamento Administrativo de Tránsito y Transportes (DATT), para que adopten las medidas necesarias que garanticen la prestación del servicio de manera adecuada.
Le puede interesar: ¡Se buscan! Policía de Cartagena reveló listado de los 17 delincuentes más peligrosos
Dichas medidas están contempladas en los decretos distritales 0656 y 1273 del 2014, en donde se estipula lo necesario para prevenir accidentes que puedan afectar a los equinos, según lo señalado por la Procuraduría.
“Las condiciones de operación de las pesebreras de Chambacú y Marbella no cumplen con los lineamientos establecidos por la autoridad de salud (Dadis), aspecto reiterativo en los tres informes allegados por esa autoridad”, agregó el Ministerio Público en su comunicado dirigido al alcalde Dau.
Lea además: Condenan a excongresista Julio Gallardo involucrado en el Cartel de la Toga
Cabe resaltar que este tradicional modelo de transporte en Cartagena ha sido ampliamente criticado, pues se considera un modelo que genera maltrato y daño a los equinos de la ciudad, sin embargo, continúa siendo uno de los más usados por la industria turística.