Alerta naranja en el volcán Puracé por incremento de actividad sísmica y emisiones de ceniza
El Servicio Geológico Colombiano elevó nivel de alerta por registros máximos en temperatura, gases y energía sísmica del volcán.
Noticias RCN
04:25 p. m.
Este sábado 1 de agosto el Servicio Geológico Colombiano (SGC) elevó el nivel de alerta del volcán Puracé de amarilla a naranja, tras detectar cambios significativos en su actividad.
La decisión se basa en el aumento de la energía sísmica y el incremento en la temperatura de las emisiones, aunque esto no significa que la erupción vaya a ocurrir de manera inminente.
"Los parámetros monitoreados registran cambios significativos principalmente en el aumento de la energía de los sismos que se localizan 1 km debajo del cráter del volcán Puracé , así como el aumento en otros parámetros monitoreados, como la temperatura de las emisiones de ceniza y la emisión de gases a la atmosfera".
Desde el 20 de julio, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán ha registrado un incremento sostenido en la actividad del volcán. Las columnas de gas y ceniza han alcanzado hasta 3,400 metros sobre la cima del volcán, con temperaturas estimadas de alrededor de 140 °C.
Esta es la tercera vez en poco más de un año que el volcán alcanza el nivel de alerta naranja. Las más recientes fueron entre el 29 de noviembre de 2025 y el 22 de enero de 2026, cuando se registraron emisiones de ceniza que no se observaban desde 1977.
SGC insta a las comunidades de la zona estar atentas a la información oficial
Las autoridades piden a las comunidades que habitan en el área de influencia del volcán estar atentas a la información brindada por el Servicio Geológico. Además recomendó no acercarse a la parte alta de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido a que podrían ocurrir emisiones súbitas de gases y ceniza.
"Mientras se mantiene el estado de alerta naranja es posible que se presenten variaciones temporales en los niveles de actividad del volcán".
Los municipios en zona de amenaza son Puracé, Popayán y Sotará, en Cauca, donde habitan principalmente comunidades indígenas kokonuko, Páez y misak, además de población campesina. En caso de erupción considerable, estas poblaciones podrían enfrentar flujos piroclásticos y lahares o flujos de lodo.
"Nos encontramos trabajando articuladamente con las comunidades y las diferentes instituciones que hacen parte del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para lograr una toma de decisiones informada", afirmó Julio Fierro Morales, director general del SGC.
