Autoridades investigan el hallazgo de un manatí muerto en Santander: van 17 en los últimos años
72 horas antes fue encontrado el cuerpo sin vida de un manatí neonato en la ciénaga de San Silvestre, en el Magdalena Medio.
Noticias RCN
08:34 p. m.
En la ciénaga de Barrancabermeja, Santander, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida de un manatí adulto, a tres días de haber encontrado los restos de un manatí neonato en la ciénaga de San Silvestre, en el Magdalena Medio.
Ambos son de la especie manatí antillano, que se encuentra en peligro de extinción, que nada entre el golfo de México y la desembocadura del río Amazonas.
En total, son 17 los ejemplares de esta especie hallados sin vida en las ciénagas de Santander y el Magdalena Medio en los últimos años; lo que ha generado una alerta.
Autoridades investigan la muerte de ejemplares de la especie en aguas colombianas:
Las autoridades ambientales y grupos conservacionistas observan con preocupación la muerte de manatíes que no han llegado a la última etapa de su ciclo de vida.
Tras el último caso, funcionarios de la Corporación Autónoma de Santander y veterinarios forenses se presentaron en la ciénaga de Barrancabermeja para realizar la necropsia y establecer las causas de su muerte.
Además, adelantan investigaciones a las tasas de agua de los cuerpos hídricos de la región y así, establecer si están contaminados con hidrocarburos.
Una noticia que golpea a los habitantes de la región:
Leonardo Granados, secretario de Ambiente de Barrancabermeja, reveló que se trataba “de un manatí macho, de casi 250 kilogramos y 2.80 metros de longitud. Es una tristeza, un impacto negativo a la biodiversidad de Barrancabermeja y un dolor muy grande para nosotros, como Gobierno”.
Décadas atrás, era costumbre cazar a los manatíes en la región, pero las autoridades trabajaron en concientizar a la población y, hoy, ya no forma parte de su cultura. De ahí que sea un tema que involucra a todos:
“Estamos con el equipo técnico forense veterinario de la Secretaría de Ambiente y en compañía de la Corporación Autónoma de Santander, la Policía ambiental y los pescadores de la zona”.

