“Si no ha consignado, le voy a dar bala”: extorsionista tenía bajo amenazas a la gente en Soacha
Su captura se logró en medio de una mega operación contra la extorsión a nivel nacional.
Nicolás Martínez Sánchez
12:36 p. m.
En las últimas horas, las autoridades llevaron a cabo la operación Granate, la cual resultó con la captura de 113 delincuentes buscados por secuestro y extorsión.
Las unidades policiales se desplegaron en Bogotá, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta y otros 10 departamentos. Además, buscó darle golpes contundentes a las múltiples bandas que operan en el territorio, tales como Clan del Golfo, Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, Los Pepes, Los Costeños, AK47, entre otras.
Más de 100 capturas relacionadas a extorsiones
El primer gran resultado se dio en Cundinamarca, más específicamente en el municipio de Soacha, el cual colinda con Bogotá. Fue capturado un adulto mayor (61 años) que generó un ambiente de terror entre los comerciantes.
Una de las víctimas relató que desde hace un mes, este hombre se comunicaba por teléfono para exigirle tres millones de pesos a cambio de no asesinarlo. Sumado a ello, se hacía pasar como integrante de la Oficina de Envigado.
Sus amenazas escalaron y atacó el vehículo de transporte público de la víctima. “Si de aquí a las dos o tres de la tarde no ha consignado eso voy por usted, le voy a dar bala”: así eran los mensajes.
Duro golpe a las autodefensas en La Guajira
Por otro lado, se lograron 13 capturas de integrantes de los frentes Javier Cáceres y Cristóbal Duarte de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra en La Guajira: alias Boyaco (jefe financiero), ‘Yao’ (cabecilla militar), ‘Marquetalia’ (jefe de finanzas de Riohacha), ‘Gordo Way’ (finanzas del microtráfico), ‘El Viejo’ (perfilador de víctimas), ‘Suli’ (coordinadora logística), ‘Mono Edi’, ‘África’, ‘Punto 40’, ‘Leifa’, ‘Oscar’, ‘Douglas’ y ‘El Gordo’ (extorsionistas).
Estos delincuentes tenían azotados a los comerciantes, ganaderos, transportadores, agricultores y trabajadores del sector hotelero en Dibulla, Riohacha, Mingueo, Palomino y el resto de la Troncal del Caribe.
A las víctimas les pedían entre 100 mil pesos a 20 millones de pesos. Inclusive, hubo casos que alcanzaron hasta los $50.000.000. Su modus operandi se centró en sorprender a las personas y amenazarlas, ya fuera en persona o por llamada.

