Cayó peligroso hacker que tendría copia de información secreta del Estado
El integrante de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), al parecer, almacenaba una copia de la plataforma que contenía la información.
Valentina Bernal
07:15 p. m.
Una investigación sobre el presunto manejo irregular de información reservada del Estado terminó con la captura de un funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) en Neiva, Huila.
Al parecer, los datos que habría tenido en su poder el hombre correspondían a una copia espejo del Sistema de Información de Inteligencia y Contrainteligencia (SICC), una plataforma que almacena información estratégica y de carácter reservado para la seguridad nacional.
La importancia de este sistema radica en que su acceso estaría restringido a un grupo reducido de altos funcionarios del Estado, entre ellos el presidente y el vicepresidente de la República, el ministro de Defensa, el director de la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol), el director de la DNI y el inspector de esta última entidad.
¿Cómo lograron descubrir al hacker que permanecía en Neiva?
El detenido fue identificado como Carlos Andrés Oyola Tovar, quien trabajaba para la Dirección Nacional de Inteligencia. Su captura se llevó a cabo el pasado 6 de noviembre en inmediaciones de la carrera 6 con calle 16, en el centro de Neiva.
De acuerdo con la información conocida, la Fiscalía General de la Nación llevaba más de un mes adelantando labores de seguimiento para establecer su ubicación. Finalmente, los investigadores lograron encontrarlo en la capital del Huila y hacer efectiva la orden de captura.
Uno de los elementos que concentra la atención de las autoridades es que Oyola Tovar presuntamente habría guardado una copia del SICC en un computador de uso personal, pese a que se trata de información cuyo acceso está limitado por protocolos de seguridad.
¿Por qué delitos está siendo investigado?
A raíz de estos hechos, la Fiscalía abrió una investigación contra el funcionario y solicitó su captura por varios delitos relacionados con la seguridad del Estado y el manejo de información reservada.
Entre las conductas que se le atribuyen están concierto para delinquir, espionaje, acceso abusivo a sistemas informáticos, constreñimiento electoral y filtración de información de seguridad nacional.
Adicionalmente, dentro de los elementos conocidos del caso se señala que el funcionario habría dejado de presentarse a trabajar en la Dirección Nacional de Inteligencia y, posteriormente, comenzó a remitir incapacidades médicas que serían presuntamente falsas.
Por ahora, las autoridades deberán establecer cómo habría obtenido la información, con qué propósito conservaba una copia del sistema y si otras personas tuvieron acceso a esos datos.

