Ordenan el cierre y cancelación de la licencia al Gimnasio Los Laureles por la muerte de Valeria Afanador
Las autoridades declararon al colegio como administrativamente responsable por el fallecimiento de la niña de 10 años.
Noticias RCN
01:49 p. m.
En agosto de 2025, hubo un caso que sacudió a Colombia: la desaparición y fallecimiento de Valeria Afanador en Cajicá, Cundinamarca.
La pequeña de 10 años se encontraba el 12 de agosto en su colegio, el Gimnasio Campestre Los Laureles. Sin embargo, durante el descanso (aproximadamente después de las 10:00 a.m.), desapareció.
Cronología del caso: 18 días de búsqueda
A través de las cámaras de seguridad se conoció el último video de la menor con vida: estaba en la zona verde de la institución cuando salió por una zona con arbustos. Las autoridades precisaron que atravesó el follaje de la cerca.
Fue posterior al descanso que uno de los docentes se percató de la situación y la comunica. A las 11:53 a.m. se activó el protocolo de evacuación en la institución para poner en marcha las labores de búsqueda.
Con el paso de los días, las autoridades desplegaron un robusto equipo para recorrer, no solo los alrededores del colegio, sino el resto del municipio. Inclusive, la Interpol emitió circular amarilla en caso de que la menor hubiese sido raptada y llevada fuera del país.
Inicialmente, se tenía la hipótesis de que pudo ser un posible caso de secuestro; pero el rumbo de la investigación cambió 18 días después, el viernes 29 de agosto. El cuerpo sin vida de Afanador fue hallado en una zona contigua al río Frío, a escasos 300 metros de la institución educativa.
¿En qué van las investigaciones?
De acuerdo con el dictamen de Medicina Legal, Afanador no fue víctima de maltrato ni violencia sexual. La ropa tampoco presentó alteraciones y la causa de fallecimiento fue ahogamiento o sumersión en líquido.
Con este reporte, se descartó la posibilidad de que la menor hubiese sido violentada o secuestrada. Empero, la familia pidió que se investigara al colegio por la omisión en el cuidado, teniendo en cuenta que ningún docente estaba cerca cuando ella salió de las instalaciones.
A mediados de junio de 2026, se ordenó la cancelación de la licencia y la imputación a dos personas vinculadas a la institución: Emily Vivian Fuentes Hernández y Danny Javier Ochoa Prada, directora de curso y jefe de seguridad.
En las últimas horas, la Gobernación de Cundinamarca ordenó el cierre y la cancelación de la licencia de funcionamiento. Esto, después de declararlo administrativamente responsable en la investigación.
Declarar administrativamente responsables al establecimiento educativo por la infracción grave a las disposiciones que regulan la prestación del servicio público educativo.

