Familia de Yeison Jiménez denuncia millonario robo durante homenaje en Movistar Arena
El hecho se dio cuando descargaban los objetos musicales previos al evento.
Nicolás Martínez Sánchez
07:05 p. m.
El sábado 10 de enero se convirtió en una fecha trágica para la música popular. A los 34 años, murió Yeison Jiménez en un aparatoso accidente aéreo cuando se dirigía de Boyacá a Antioquia.
El artista abordó la avioneta N325FA tras una presentación junto al capitán Hernando Torres, Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín, Jefferson Osorio y Weisman Mora. La aeronave se accidentó cerca del aeródromo Juan José Rendón, entre Paipa y Duitama.
El homenaje a Yeison Jiménez
Ninguno de ellos sobrevivió y la avioneta quedó consumida en llamas. El país se unió en un solo mensaje: luto por Jiménez y los otros fallecidos. Por eso, se organizó en el Movistar Arena un homenaje.
El último adiós se llevó a cabo el miércoles 14 de enero. La entrada fue gratuita y se hizo en dos tandas, la primera de 12:00 p.m. a 4:00 p.m. y la segunda de 6:00 p.m. a 10:00 p.m. El aforo fue total y contó con colegas del género, como Pipe Bueno, Jhon Alex Castaño, Arelys Henao, Ciro Quiñonez, Luis Alfonso, Paola Jara y Jessi Uribe, entre otros.
¿Qué le robaron al equipo?
Este sábado 17 de enero, la familia del artista dio a conocer que durante el homenaje, personas inescrupulosas se robaron el equipo técnico del bus. El vehículo se había estacionado en el parqueadero mientras se descargaban los materiales.
Los ladrones se llevaron el cerebro de las consolas CTi 1500, el cual, según indicó la familia, es un “dispositivo fundamental para la operación de los conciertos, ya que controla las entradas y salidas de los instrumentos y los sistemas de reproducción”.
En caso de saber quién lo hizo y dónde estaría este objeto, se habilitó el canal telefónico de Edwin Fabían Rojas (3214682219). La Policía ya está al tanto de la situación y está llevando a cabo las respectivas investigaciones.
Además, se tiene lo que sería la primera pista del responsable. Esto, gracias a las imágenes obtenidas en las cámaras de seguridad. El dispositivo robado puede costar más de 63 millones de pesos.

