Lluvias torrenciales en Chocó arrasaron estructuras que quedaron en pie tras el sismo
En medio de las lluvias, que se extendieron durante toda la noche, comercios y centros de acopio resultaron afectados.
Noticias RCN
05:38 p. m.
No habiéndose recuperado del sismo de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar, los habitantes de Quibdó, capital del departamento del Chocó, enfrentaron la noche del viernes (28 de agosto) y madrugada del sábado (29) lluvias torrenciales, que provocaron el colapso de estructuras que quedaron en mal estado tras el sacudón.
Varios sectores de la ciudad, con 143.332 habitantes (según las proyecciones de población del DANE) resultaron afectados, entre ellos el centro, que registró numerosas emergencias, especialmente, inundaciones.
La emergencia también alcanzó el sector Bonanza, del barrio Fuego Verde, donde algunas viviendas que registraban daños se vinieron abajo, en medio de la tormenta, que se extendió durante toda la noche.
Familias quibdoseñas piden ayuda del Gobierno:
Algunos quibdoseños que no perdieron su hogar durante el sismo del pasado 10 de agosto, se suman al listado de familias damnificadas en el departamento tras la noche del viernes.
Es el caso de Alexis Palacios, de 26 años. Su vivienda, aunque con daños, se mantuvo en pie, pero las lluvias terminaron el trabajo que inició el sismo. En diálogo con Noticias RCN recordó el momento en el que tuvo que salir, para no regresar:
“Por la lluvia no había podido llegar a la casa y cuando, finalmente, escampó un poco, entré, me senté en la cama y noté cómo empezaron a caer varios pedazos de escombros”.
Comerciantes y centros de acopio también resultaron afectados:
Sin distinción alguna, las lluvias golpearon sectores comerciales y residenciales por igual. Incluso, centros de acopio en la capital chocoana resultaron afectados y registran pérdidas, en un momento en el que los locales necesitan más ayuda que nunca.
“Totalmente inundado el local, donde el Banco de Alimentos del Chocó tenía almacenadas ayudas”, se escuchaba en un video grabado al interior de una de las bodegas que almacenaban la ayuda humanitaria que llegó al departamento.
Las lluvias son un nuevo traspié en la recuperación económica de la ciudad. Jhon Torres, comerciante afectado, comentó: “Es doloroso ver cómo el esfuerzo de tantos años se lo lleva el agua”, pero conserva la esperanza de ver a la ciudad que lo acogió salir adelante.

