Madera decomisada por tráfico ilegal será utilizada en la reconstrucción de zonas afectadas por el terremoto
El sismo de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto destruyó más de 30.000 viviendas y generó afectaciones en otras 137.000.
Jorge Leonardo Alzate
07:27 p. m.
En un intento por transformar “el daño a nuestros bosques en obras” que sirvan a las comunidades afectadas por el sismo de magnitud 7,4, registrado el 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) donó 70 metros cúbicos de madera para el trabajo de reconstrucción en las zonas más afectadas.
Se trata de 820 bloques de madera de pino, cedro y eucalipto, que fueron decomisados en el desarrollo de operativos de control contra el tráfico y la comercialización ilegal de productos biodiversos.
La madera que donó la CAR era custodiada bajo estrictos estándares de conservación:
Antes de ser donada a los equipos de reconstrucción, la madera era custodiada, bajo estrictas condiciones fitosanitarias y de conservación, en el Centro de Atención y Valoración de Flora (CAV) de la CAR, en Mosquera, Cundinamarca.
Según la CAR, el cuerpo oficial de Bomberos de Bogotá, la Defensa Civil, el Batallón de Atención y Prevención de Desastres número 80 y la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER) han suscrito acuerdos para “dar un uso social a” esta madera que, en el pasado fue “aprehendida o decomisada”.
En palabras del director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, “lo que antes era un crimen contra nuestros bosques, hoy está levantando techos y salvando vidas. Desde la CAR Cundinamarca, cero tolerancia contra las mafias que destruyen el territorio, pero total eficiencia para convertir estos materiales en soluciones reales donde más se necesitan”.
Balance de viviendas afectadas tras el sismo de magnitud 7,4 de agosto en Colombia:
De acuerdo con un informe reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el sismo del 10 de agosto, considerado uno de los más potentes de los últimos años, cobró la vida de más de 300 personas, dejó al menos 30.000 viviendas destruidas y otras 137.000 con daños.
Pero no es el único desastre que la CAR ha buscado atender con sus recursos. La entidad ha venido “fortaleciendo las capacidades de los municipios de su jurisdicción y de algunos de sus resguardos indígenas, para hacer frente a los efectos del fenómeno de El Niño, bien sea por eventos extremos de lluvias o de remociones y deslizamientos” con la construcción de “estructuras para el control de la erosión, miqueras o puentes para la movilización de personas y alimentos y corrales para el ganado”.

