“Dios tarda, pero no olvida”: mamá de Yulixa Toloza pide que el crimen no quede impune
Nubia Toloza pidió que el caso no quede impune y contó cómo recordará a su hija.
Noticias RCN
06:52 a. m.
Conmociona el crimen de Yulixa Toloza. La mujer de 52 años ingresó en horas de la mañana del miércoles 13 de mayo al centro estético de garaje Beauty Láser en el sur de Bogotá.
Allí, le practicaron una liposucción que terminó trágica. El local era administrado por María Fernanda Delgado y la persona que le hizo el procedimiento se llama Eduardo David Ramos, quien es estilista y no cuenta con experiencia ni estudios en cirugía estética.
Dos capturas en Cúcuta y tres en Venezuela
Las investigaciones han revelado que Delgado impartió órdenes para que los cómplices la sacaran del lugar en un carro particular para que abandonaran el cuerpo, el cual fue encontrado siete días después, el martes 19 de mayo, en Apulo, Cundinamarca.
En Cúcuta fueron capturados Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado, a quienes enviaron a la cárcel en las últimas horas. Además, fueron arrestados en Venezuela Delgado, Ramos y Edison José Torres.
Nubia Toloza, mamá de Yulixa, estuvo en Aquí y Ahora de La FM hablando sobre los avances que ha tenido la investigación.
Yulixa no contó que se iba a hacer la cirugía
“Me cayó de sorpresa porque no sabía que ella se iba a meter en ese procedimiento (…) Si hubiera sabido algo, no la hubiese dejado hacerse eso. Ella nunca se lo había comentado a nadie de la familia”, afirmó.
También hizo énfasis que los responsables no tenían experiencia en cirugías: “Uno que sea especialista no huye”. La última vez que conversó por teléfono con Yulixa fue en octubre de 2025, cuando se fue de Bogotá.
Yo me entero por medio de una nieta que vive en Bogotá, me dijo que no me asustara y el marido de ella me dijo que tuviese resignación. Ahí me dijo que Yulixa estaba desaparecida.
El mensaje a los capturados y a la justicia
Nubia siente que hay impunidad, debido a que los capturados en Venezuela puede que no respondan en Colombia, dado que no hay acuerdo de extradición: “Me dio tristeza. Lo único que pedía era que apareciera, con vida o sin vida. Quiero que me la entreguen para darle sepultura (…) Pido justicia, así sea divina: Dios tarda, pero no olvida”.
“Ella era una mujer que con todos era igual, no era mala persona. Vivía todo momento riéndose y con todo el mundo tenía amistad. Ella era trabajadora y montó ese salón (de belleza) con mucho esfuerzo (…) He sufrido mucho”, así la recordará la mamá.

