Informe revela que 5 de cada 100 niñas en el país viven en unión temprana forzada o matrimonio infantil
El informe de la Fundación Plan reveló que las niñas y adolescentes no asisten a ninguna institución educativa, sino que, por el contrario, deben quedarse en el hogar, troncando así sus oportunidades profesionales.
Noticias RCN
05:28 p. m.
Un informe de la Fundación Plan expuso la cruel realidad que viven niñas y adolescentes en el país: más de 2.000 viven actualmente en unión temprana forzada o matrimonio infantil con hombres adultos.
Alarmante panorama del matrimonio infantil en Colombia
Según el estudio, cinco de cada cien adolescentes mujeres en Colombia se encuentran en una unión temprana forzada o matrimonio infantil.
Adicional a esto, la investigación también reveló que tres de cada cuatro de estas menores no asisten a ninguna institución educativa, sino que, por el contrario, deben quedarse en el hogar, troncando así sus oportunidades para formarse académicamente.
“Es una práctica muy nociva que nos preocupa muchísimo porque si están asumiendo esas tareas de cuidado, si están ejerciendo roles de adultos, pues no pueden crecer, digamos, y disfrutar de su infancia. Encontramos que en aproximadamente el 60% de los casos la diferencia de edad es de entre 5 y 50 años”, aseguró Ángela Anzola de Toro, presidenta de la fundación.
Estos datos se conocen más de un año y medio después de la aprobación de la Ley 2447 de 2025, que prohibió expresamente el matrimonio infantil en territorio colombiano. A pesar de este avance legislativo, los expertos en educación señalan que el desafío del país en la protección de la niñez sigue siendo considerable.
Los especialistas consultados aseguran que hasta el momento aún no hay un camino definido para activar las rutas de protección necesarias, proteger los proyectos de vida de estas menores y llegar efectivamente a las zonas rurales apartadas, donde esta práctica tiende a ser más frecuente.
La Fundación Plan destacó en su informe que estas uniones tempranas afectan principalmente el acceso a la educación de las niñas y adolescentes, quienes en su mayoría terminan asumiendo roles domésticos y de cuidado, abandonando sus estudios y limitando sus posibilidades de desarrollo personal y económico.
“Importantísimo también reconocer que la mayoría de las niñas en estas uniones no pueden seguir estudiando, porque asumen las tareas del hogar, las tareas de la crianza, porque asociado cercanamente a los matrimonios y uniones infantiles tempranas y forzadas está el fenómeno también del embarazo infantil forzado”, añadió Ángela.
Los expertos insisten en la necesidad de fortalecer las políticas públicas, establecer protocolos claros de actuación y garantizar que la prohibición legal del matrimonio infantil se traduzca en acciones concretas que protejan efectivamente a las niñas y adolescentes colombianas, especialmente en las áreas rurales donde la vulnerabilidad es mayor.
“Hoy tenemos unos grandes retos en materia de implementación, porque no hemos contado con el presupuesto suficiente ni con la articulación entre el Ministerio de Educación y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para actualizar la política pública de infancia y adolescencia de manera que se prevenga el matrimonio infantil y las uniones forzadas”, aseguró la senadora Jennifer Pedraza.

