Colombiaabril 28, 2022hace 3 meses

Más que familia, un imperio narcotraficante: los lazos de sangre de 'Otoniel'

Con su familia, ocho hermanos, 11 primos y sus compañeras sentimentales, creó el cartel narcotraficante más grande de los últimos tiempos.

Dairo Antonio Úsuga, ‘Otoniel’, evadió por años a las autoridades gracias a una red de informantes a sueldo que le reportaban cualquier movimiento extraño, pero en lo que más trabajó fue en su círculo cercano. Para el capo, el clan era una cuestión de sangre y lealtad. 

Vea el capítulo 1:  'Otoniel', los inicios de un criminal despiadado y máximo jefe del Clan del Golfo

La voz de ‘Otoniel’ siempre fue serena. Aparentemente un lugareño tranquilo que escondía a un hombre sin límites, al cabo que comparan con Pablo Escobar. Decía que:

Esto es una misma familia, una misma organización. Tiene que haber confianza, tiene que haber todo porque entonces para qué están aquí

La familia de los hermanos y primos Úsuga fue convertida por ‘Otoniel’ en el grupo narcotraficante más grande del país.

“Este hombre corrompió gente en los puertos de Amberes, de Rotterdam con la plata maldita del narcotráfico. Su droga, su estupefaciente, la cocaína; produjo muertes producto de vendettas delincuenciales alrededor del mundo”, asegura el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional.

Una red con más de 3.500 hombres y mujeres bajo su mando. Y aunque están en prisión hace seis meses, afuera aún le juran lealtad como esos espíritus que abandonan el cuerpo, pero no la casa. En el Urabá antioqueño todavía se siente su presencia como hace 30 años.

“Desde la década de los 90, cuando estábamos naciendo inteligencia, aparecía el clan Úsuga conformado por cerca de cuatro o cinco hermanos que tenían como característica especial que su madre fue profesora durante mucho tiempo en la región del Urabá. Ellos crecieron allí, nacieron en la región y posteriormente la mayoría de ellos integraron estos grupos al margen de la ley”, dice Juan Carlos Buitrago, general (r) de la Policía.

Hijo de un campesino y una profesora que le inculcó a ‘Otoniel’ que la familia sagrada y él lo llevó al extremo. Confiaba ciegamente en quien tuviera su misma sangre y sobre esa premisa creó el imperio del narcotráfico más grande y fuerte de los últimos tiempos.

El negocio de familia al mando de 'Otoniel'

En el dossier secreto del clan están vinculados seis de sus hermanos que en algún momento pasaron por manos de la justicia: Juan de Dios, Ángel, Fernando, Carlos y Nini Johana, alias La Negra, que hoy está capturada a la espera de ser extraditada. Otra de sus hermanas tuvo una relación sentimental con ‘Negro Sarley’, uno de los fundadores del clan.

Capítulo dos: Abusar niñas vírgenes y las aberraciones cometidas por 'Otoniel'

Para ‘Otoniel’ siempre se trató de una cuestión de sangre, 11 primos, una cuñada y su yerno también integraron el clan. Tal vez la más famosa es su esposa Blanca Benjumea, alias La Flaca, quien estuvo en prisión y, según la Policía, no solo manejó parte a los negocios ilícitos varios años, sino que secundó sus aberraciones sexuales al llevarle niñas menores de 13 años e incluso a sus propias hermanas.

“Niñas, adolescentes, que transitaban permanentemente. Que acudían y participaban en fiestas de orgias y bacanales muchas veces bajo la complacencia o la misma gestión de sus compañeras permanentes”, indica el general (r) Buitrago.

Aunque se convirtió en el mayor narcotraficante del país, no era el típico mafioso que ostenta carros lujosos o millonarias propiedades, al contrario, siempre se escondió en el mismo monte desde donde daba las órdenes con ese tono tranquilo que escondía el alma sanguinaria de un capo a quien los infiltrados de inteligencia lograron identificar moviéndose en mula por el Golfo lento y firme como las órdenes que impartía.

'Otoniel', símbolo de todo lo malo

Para sus lugartenientes ‘Otoniel’ era más que un jefe, infundía en ellos tanto respeto que hasta intentaban imitarlo, incluso físicamente,. ‘Marihuano’, ‘Sarley’, ‘Guagua’ o ‘Gavilán’ pretendían ser su copia maligna.

“Se fue convirtiendo a medida que pasó el tiempo en un símbolo de todo lo malo que le podía pasar a Colombia. Enfocado en el narcotráfico, afectación a la población civil, en la afectación a los compañeros de la fuerza pública”, señala un investigador de la Policía.

Lea además: Minjusticia y Presidencia tienen en sus manos extradición de ‘Otoniel’

Por la fuerza desplazó campesinos y robó tierras para sembrarlas con cultivos ilícitos hasta alcanzar las 100.000 hectáreas en cinco departamentos. Podía exportar 20 toneladas de coca mensualmente y en los últimos diez años le incautaron 3.600 toneladas de la droga. 

“Se convierte, por la cantidad de personas que llega a tener el Clan del Golfo, definitivamente el delincuente más buscado Colombia y el más importante narcotraficante del siglo XXI por su capacidad de tráfico de cocaína”, afirma el director de la Policía Nacional.

Tenía otra capacidad: comprar lealtad. Puso en práctica algo aprendido del Cartel de Cali, a veces era mejor corromper que matar.

“Por eso muchas de las zonas del Urabá a pesar de que el Clan del Golfo domina todo no hay homicidios. Las zonas en municipios como Carepa, Apartadó, los homicidios son muy bajos, pero ellos dominan todo, controlan todo”, asevera Ariel Ávila, investigador y analista.

La compra de lealtad

Por medio testaferros financió proyectos sociales y le alcanzó hasta para comprar conciencias oficiales.

“Funcionarios que en su momento no cumplieron la ley, incumplieron éticamente sus principios como policías, como autoridades judiciales, como autoridades administrativas. Fueron muchísimas las capturas que se hicieron por corrupción”, indica el general Jorge Luis Vargas.

Estados Unidos le puso uno de los mayores precios de la historia a su cabeza, 5.000.000 de dólares, y para llegar a ella se jugaron una larga partida de ajedrez con movimientos silenciosos que buscaba un jaque al rey.

Desde el 2015, año a año, cayeron ‘La Jefa’, ‘Guagua’, ‘Gavilán’, ‘Nicolás’, ‘Cuarentano’, ‘Pueblo’ y ‘Marihuano’. Con cada golpe entendían cuánto había calado en las calles el poder corruptor de ‘Otoniel’.

Pese a lo infranqueable del clan, a partir de 2017, y con 3.000 nombres de las Fuerzas Armadas persiguiéndolo, los agentes de inteligencia finalmente se acercan tanto al capo que logran hacerlo tambalear, pero no se derrumbaba. Al contrario, cada cabeza caída cimentaba un nuevo clan.

Vea también: Minjusticia negó recurso de reposición presentado por defensa de alias Otoniel

Siempre vendió el discurso de ser familia para delinquir. Confiaron tanto que por él pararon en la cárcel ‘La Negra’, quien lo sigue en su destino hacia Estados Unidos; ‘Palillo’, ‘Ángel’, ‘La Flaca’, que son sus hermanos, y su primera esposa que pagaron entre tres y cinco años de prisión. Ya están en libertad y no le deben nada a la justicia.

‘Otoniel’ se amparaba ciegamente en ellos, su clan, su sangre, sin saber que al final uno muy cercano a él le iba a fallar.

 

El 29 de abril a las 7:00 p.m. en Noticias RCN vea el cuarto capítulo de 'Otoniel, el depredador de la mafia'. 

Google News Haz de Noticias tú fuente de información aquí

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del usuario a través de su navegación. Si continúas navegando aceptas su uso. Políticas de cookies

Con su manifestación expresa de la aceptación del mensaje de información y autorización que se despliega al inicio de su navegación en el portal, así como con su navegación a través de la misma, RCN asume que usted acepta de previa, expresa e informada el uso de cookies. Sin embargo, la solicitud de aceptación de la presente política se desplegará en la parte inferior o superior del portal y en cada inicio de sesión o navegación con el objeto de que usted tenga un conocimiento claro e informado del presente contenido.