¿Qué ha pasado con los embalses que abastecen Bogotá el último mes?
El Fenómeno de El Niño ya inició, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA). Los bogotanos temen volver a los días de racionamiento.
Noticias RCN
07:16 p. m.
La idea de que regrese la medida de racionamiento de agua, que Bogotá enfrentó entre abril de 2024 y abril de 2025, mantiene bajo alerta a los habitantes de la capital colombiana ahora que, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA), inició el fenómeno de El Niño.
Organizaciones como Greenpeace sugieren que podría ser el más dramático de los últimos 140 años y el Ideam descartó que fuera un fenómeno de El Niño moderado. Su directora, Ghisliane Echeverry Prieto, explicó que podría tratarse de uno “fuerte” o “muy fuerte”.
Las advertencias, realizadas por organizaciones de orden nacional e internacional, vuelven a volcar la atención de los bogotanos sobre los niveles de los embalses que abastecen la ciudad.
¿Cómo se ha comportado el nivel de los embalses el último mes?
A corte del 21 de junio de 2026, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) informó que el sistema Chingaza, que conforman los embalses Chuza y San Rafael, alcanzó un nivel de 59,58%.
Aunque su tendencia ha sido descendiente los últimos días, aumentó un 10,74% desde el 21 de mayo, cuando se encontraba en 48,84%. Hoy, los embalses de Chuza y San Rafael se encuentran en un 53,16% y un 81,61%, respectivamente.
La misma tendencia se registra en los agregados Norte y Sur, aunque en porcentajes diferentes. El agregado Norte, que conforman los embalses del Neusa, Sisga y Tominé, pasó de un 57,10% el 21 de mayo a un 60,15% el 21 de junio.
Y el agregado Sur, que conforman los embalses de Chisacá y Regadera, pasó de un 90,36% el 21 de mayo a un 106,42% el 21 de junio. Sin embargo, la ciudad insiste a sus habitantes que no hay que bajar la guardia.
Bogotá ha estado adoptando medidas los últimos meses para enfrentar el fenómeno de El Niño:
Hace tan solo unos días, la gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, Natasha Avendaño, explicó que la compañía ha estado adoptando medidas preventivas los últimos tres meses, ante la amenaza de El Niño.
Su estrategia principal consiste en disminuir la presión sobre el sistema Chingaza para mejorar sus niveles de almacenamiento. Sin embargo, recordó a los bogotanos que el pico de lluvias del sistema Chingaza es distinto al de Bogotá. De ahí la importancia de un consumo responsable.
Paralelamente, Bogotá ha reforzado su programa de Pago por Servicios Ambientales Hídricos, con el que la ciudad ha vinculado a 123 familias para proteger el agua potable en 4.420 hectáreas.

