Rescatistas colombianos en Venezuela trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes
63 rescatistas integran el equipo USAR COL-1, que se sumó a las labores de rescate en Venezuela a primera hora del viernes, 26 de junio.
Noticias RCN
05:28 p. m.
En el quinto día tras la tragedia generada por el doblete sísmico de magnitud 7,1 y 7,5 en la costa norte de Venezuela, los 63 rescatistas del equipo USAR COL-1 se aferran a la esperanza de encontrar señales de vida donde, hoy, parece imposible.
Desde que llegaron el viernes a territorio venezolano y fueron asignados a La Guaira, han estado trabajando a contrarreloj, para salvar a quienes quedaron sepultados bajo los escombros de cerca de 800 edificios que, de acuerdo con la agencia de noticias francesa AFP, colapsaron el pasado miércoles, 24 de junio.
Lo más difícil en medio ha sido enfrentar el dolor de las familias:
En diálogo con Noticias RCN, el capitán Alberto José Hernández, líder adjunto del equipo USAR COL-1, señaló que lo más difícil desde que su equipo inició labores de búsqueda ha sido enfrentar el dolor y la desolación:
“Aquí estamos, pero no es fácil enfrentarse a situaciones como esta. Nosotros sabemos manejar el riesgo, pero ver el sufrimiento de las familias es algo que rompe el corazón”.
Su equipo se apoya en equipos tecnológicos y perros de rescate para encontrar a personas que, inmersas en el silencio y el concreto, guardan la esperanza de ser rescatados:
“Utilizamos diferentes medios, desde la búsqueda física, que realizamos mediante procedimientos de llamada y escucha; la búsqueda canina, que tiene un alto nivel de certeza, y la búsqueda tecnológica”.
Equipo USAR COL-1 logró rescatar a un menor de edad:
En una de sus últimas operaciones de rescate, los integrantes del USAR COL-1 lograron encontrar y sacar de los escombros a un menor de edad, que aguardó durante días bajo toneladas de cemento y ladrillo.
En palabras del rescatista del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, Nelson Quintín: “Fue un momento de alegría, se le hinca a uno el corazón y tiende a quebrarse en algún momento, de la emoción, de la alegría. Se siente una gran nostalgia, incluso ganas de llorar, pero se logró el objetivo y, gracias a Dios, el niño salió ileso y fue trasladado a un centro médico. Esperamos que esté bien”.

