VIDEO | Así opera la banda AK-47: amenaza a comerciantes y lanza granadas en Bogotá
Los criminales se dedican a extorsionar a los trabajadores de los locales en la localidad de Kennedy.
Noticias RCN
Nicolás Martínez Sánchez
08:55 a. m.
La localidad de Kennedy, occidente de Bogotá, enfrenta una ola de violencia por cuenta de una organización criminal identificada como AK-47, señalada de extorsionar a comerciantes del sector mediante ataques con granadas y armas de fuego.
Los hechos se concentran en la avenida Primero de Mayo, entre la carrera 68 y la Boyacá, zona caracterizada por la presencia de bares y discotecas en los barrios Carvajal, El Amparo, Kennedy Occidental y Llano Grande. Según las autoridades, la banda ha dejado cuatro muertos, varios heridos y múltiples daños materiales en los últimos meses.
Mantienen bajo amenaza a los comerciantes
El coronel Ángel Torres, comandante del Gaula de Bogotá, entregó detalles sobre los allanamientos efectuados en las últimas horas, resultando con la captura de cuatro miembros e incautación de una pistola, una granada de fragmentación, un kilo de estupefacientes y cuatro celulares.
El modus operandi quedó registrado en videos que ya están en manos de las autoridades. El material muestra que los delincuentes se movilizan en motocicleta durante horas de la noche y madrugada. Uno de los parrilleros graba mientras los demás disparan contra sus víctimas o lanzan los explosivos contra las fachadas de los locales.
Uno de los casos más recientes se dio el 16 de diciembre, cuando los atacantes arrojaron una granada que causó daños materiales. Días después, realizaron disparos que dejaron tres personas heridas.
Cabecillas imparten órdenes desde la cárcel
Las investigaciones revelaron que la organización tiene origen venezolano y opera desde la cárcel de El Barne en Cómbita (Boyacá), donde desde 2024 permanece recluido alias Harold, el líder de esta banda.
El método extorsivo de los delincuentes es así: exigen dinero a los comerciantes bajo la amenaza de “o nos pagan o termina oliendo a pólvora”. Los ataques se han registrado incluso en horas diurnas, afectando también a residentes que viven cerca de las tiendas.
Con el paso de los meses, se ha expandido hasta llegar a la localidad de Fontibón. De igual forma, se tienen registros de que opera en Cúcuta.

