Golazo de 'rabona' desde fuera del área le da la vuelta al mundo entero y lo piden para el Puskás
La anotación del guajiro ha sido elogiada a nivel mundial.
Noticias RCN
10:19 p. m.
Lo ocurrido este fin de semana en la liga de Marruecos ha trascendido la categoría de "golazo" para entrar directamente en los libros de historia. Driss El Jabli, mediapunta del Maghreb Fès (MAS Fès), ha firmado una obra maestra que ya es señalada unánimemente por expertos y aficionados como la gran favorita para ganar el Premio Puskás 2026.
El cronómetro marcaba el minuto 80 del encuentro frente al poderoso Wydad Casablanca. En un partido trabado y de alta tensión, El Jabli recibió un balón suelto justo en la frontal del área, ligeramente recostado hacia el sector derecho. Lo lógico, bajo cualquier manual técnico, habría sido un control y remate de zurda o un pase filtrado.
Sin detener el balón del todo, El Jabli cruzó su pierna derecha por detrás de la izquierda y conectó el esférico con un impacto de rabona seco y preciso. El balón dibujó una parábola perfecta, con un efecto hacia afuera que lo alejó por completo del alcance del guardameta, colándose de forma poética por la escuadra superior.
Piden gol para el Puskas del años 2026
Apenas minutos después de que el árbitro pitara el final, el nombre de Driss El Jabli ya era tendencia global. Comentaristas internacionales coinciden en que la dificultad del remate —la distancia, la potencia y la precisión técnica— supera a la mayoría de los ganadores de ediciones anteriores.
Más allá de la estética, el gol fue decisivo. Con este tanto, el Maghreb Fès no solo se llevó los tres puntos ante uno de los gigantes del continente africano, sino que se posiciona firmemente en la lucha por el liderato de la Botola Pro.
Para El Jabli, este momento representa la cumbre de su carrera. Aunque siempre fue reconocido por su talento técnico, este "latigazo" de rabona lo coloca en una vitrina internacional donde solo habitan leyendas.
Mientras el mundo sigue reproduciendo el video en bucle, la pregunta no es si será nominado al Puskás, sino quién podrá ser capaz de arrebatarle el trofeo en lo que queda del año. Por ahora, el trono tiene un dueño indiscutible.

