Conductores están advertidos: ley exigiría nuevos requisitos para trabajar en el país
La medida ayudaría notablemente a reducir accidentes en las vías del país.
Noticias RCN
11:21 a. m.
Los denominados microsueños se han consolidado como una de las causas más letales y menos reportadas de accidentalidad vial en el país. Un microsueño es un episodio de sueño que dura entre uno y treinta segundos. Durante este breve lapso, el cerebro se "desconecta" de los estímulos externos, aunque el conductor mantenga los ojos abiertos y las manos al volante.
A una velocidad de 80 km/h, un vehículo puede recorrer más de 40 metros sin control alguno mientras el conductor está técnicamente dormido.
La fatiga crónica, agravada por jornadas laborales extensas y la monotonía de las rutas nocturnas, es el caldo de cultivo ideal. Según expertos en seguridad vial, el cuerpo humano emite señales de alerta —bostezos frecuentes, dificultad para enfocar o cambios involuntarios de carril— que muchas veces son ignoradas por el afán de cumplir con los horarios de ruta.
Buscan que conductores cumplan con requisito para trabajar y transitar en vías
Ante esta realidad, ha surgido un ambicioso proyecto normativo que busca transformar la seguridad en el transporte de pasajeros. La iniciativa propone la implementación de un Protocolo Obligatorio de Medición y Control de Fatiga, diseñado específicamente para las empresas de transporte intermunicipal.
Este propone que se apliquen controles de manera obligatoria a los conductores que operan rutas intermunicipales desde las terminales Salitre, Norte y Sur.
"Si logramos que estos protocolos se implementen en Bogotá, vamos a salvar vidas, no solo de bogotanos, sino de quienes viajan desde y hacia la ciudad”, afirmó Rubén Torrado, uno de los impulsores de este proyecto.
Esta es la lista de los componentes del proyecto organizados de forma lógica y secuencial, simplemente mencionados:
- Análisis de la siniestralidad vial en rutas intermunicipales.
- Identificación de patrones de cansancio.
- Identificación y registro de los conductores que salen de las terminales.
- Información actualizada sobre el estado de los vehículos.
- Mecanismos de rotación del personal.
- Espacios adecuados de descanso para los conductores.
- Fases de prevención, monitoreo y control del cansancio.
- Modernización de sistemas de detección de fatiga.
La implementación de este protocolo obligatorio marcaría un paso en la legislación vial, pasando de una cultura reactiva —donde se investiga el accidente tras la tragedia— a una cultura preventiva que reconoce el agotamiento físico como un riesgo técnico tan grave como una falla en los frenos.

