Empresario colombiano propone una hoja de ruta para transformar el modelo económico del país
El economista Cristian Halaby presentó una visión de transformación económica que en la que figura el ciudadano en el centro.
Noticias RCN
10:19 a. m.
En un momento en el que Colombia enfrenta tensiones económicas, debates sobre el rol del Estado y una ciudadanía cada vez más crítica frente a los modelos tradicionales de poder, el economista y empresario Cristian Halaby, lanzó un llamado directo a repensar el rumbo del país.
Bajo el título 'El Sueño Colombiano: Libertad, Rebeldía y Futuro', el líder gremial planteó una hoja de ruta que pone al ciudadano en el centro de la transformación económica y social que, asegura, debe comenzar en 2026.
El economista plantea un cambio estructural basado en la autonomía individual, la eliminación de barreras al emprendimiento y la construcción de un nuevo contrato social que rompa con décadas de dependencia política.
Libertad económica como punto de partida en Colombia
Inspirado en el himno antioqueño, Halaby utiliza una metáfora potente para explicar su visión; la libertad no como una cadena que oprime, sino como una herramienta que permite construir.
Sostiene que Colombia ha confundido durante años la protección social con el control excesivo, debilitando la capacidad del ciudadano para generar riqueza y progreso.
En su propuesta señala que el Estado debe abandonar su rol de condicionador y asumir uno de habilitador. Esto implica reducir trámites, eliminar barreras regulatorias innecesarias y crear un entorno donde emprender no sea un acto de resistencia, sino una opción viable y respaldada.
Para Halaby, sin libertad económica no hay innovación posible ni crecimiento sostenible.
¿La rebeldía ciudadana con responsabilidad podría transformar la economía?
Uno de los conceptos centrales del pronunciamiento es la ‘rebeldía ciudadana’, una idea desligaría del caos o la confrontación. Se trataría de una actitud crítica y responsable frente a los discursos impuestos, vengan de la izquierda o de la derecha, y de una negativa consciente a aceptar modelos que concentran el poder y limitan la iniciativa individual.
Desde esta óptica, la transformación económica no depende únicamente de reformas legales, sino de un cambio cultural profundo.
El ciudadano debería dejar de esperar soluciones mesiánicas y asumir un rol activo en la construcción del país, ya sea a través del emprendimiento, la innovación o el ejercicio ético del voto.
Esta rebeldía sería clave para romper con la dependencia histórica de modelos externos. En lugar de perseguir el sueño americano o europeo, Halaby propone consolidar un ‘Sueño Colombiano’ capaz de exportar talento, atraer inversión y generar desarrollo con identidad propia.
El futuro no se espera, se construye.
La hoja de ruta incluye una visión de riqueza más amplia, que no se limite a indicadores macroeconómicos. Educación de calidad, infraestructura sólida y respeto por la pluralidad cultural son, a su juicio, pilares indispensables para una economía sana y una sociedad cohesionada.


