Así es la vida de Nicolás Maduro en la cárcel: grita todas las noches que es presidente de Venezuela
Un informe del diario español ABC describe cómo vive el exmandatario venezolano tras su captura.
Noticias RCN
07:51 p. m.
Las condiciones de reclusión de Nicolás Maduro se han convertido en uno de los temas más comentados tras su captura a comienzos de 2026. Un informe publicado por el diario español ABC revela cómo transcurre su vida dentro de una prisión en New York, donde permanece detenido a la espera de enfrentar cargos ante la justicia estadounidense.
La detención de Maduro ocurrió durante una operación militar ejecutada en la madrugada del 3 de enero por Estados Unidos bajo la dirección del presidente Donald Trump. En el mismo operativo también fue capturada su esposa, Cilia Flores, y ambos fueron trasladados posteriormente a territorio estadounidense para responder por acusaciones relacionadas con narcoterrorismo y otros delitos.
Así es el día a día de Nicolás Maduro
De acuerdo con el informe periodístico, el exmandatario permanece recluido en una celda de aproximadamente tres metros de largo por dos de ancho. El espacio cuenta únicamente con una cama metálica y una ventana pequeña.
El reporte también señala que su rutina es limitada. Maduro tiene permitido salir tres veces por semana a un patio pequeño, lo que constituye uno de los pocos momentos en los que abandona su celda dentro del centro de detención.
Según fuentes citadas por el medio español, durante las noches el exlíder chavista protagoniza episodios llamativos desde el interior de su celda. En varias ocasiones, aseguran testigos, se le escucha gritar frases en las que insiste en que continúa siendo el jefe de Estado venezolano.
¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!.
La prisión federal de Brooklyn y el régimen de aislamiento en el que está Maduro
De acuerdo con el informe, Maduro habría sido ubicado en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU), un área destinada al confinamiento en solitario que suele aplicarse a reclusos de alto perfil o bajo medidas especiales de seguridad. En este régimen, los internos permanecen gran parte del tiempo dentro de sus celdas y su contacto con el exterior es limitado.
El sistema contempla salidas controladas para actividades básicas, como ducharse, realizar llamadas o acceder a un pequeño patio al aire libre, siempre bajo estricta supervisión de guardias. Este tipo de confinamiento busca reducir riesgos de seguridad dentro del penal y evitar incidentes con internos considerados sensibles por su notoriedad pública o por la naturaleza de los cargos que enfrentan.

