Más de 760.000 colombianos declararon por primera vez: ¿por qué no todos los obligados repiten en 2026?
Conozca los mitos que se manejan sobre la obligación tributaria.
Noticias RCN
09:09 a. m.
Adentrarse en la temporada de tributación en Colombia suele generar incertidumbre y la proliferación de creencias populares. La más arraigada de ellas sostiene que, una vez que una persona natural presenta su declaración de renta ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), queda atada de por vida a esta obligación fiscal.
Sin embargo, las cifras recientes de la entidad y los análisis del sector fintech tributario demuestran una realidad muy distinta: el universo de declarantes en el país se renueva de forma permanente y no crece de manera acumulativa.
Durante la temporada de 2025, más de 763.000 colombianos declararon renta por primera vez. Pese a ese abultado ingreso de nuevos contribuyentes, el universo neto total de declarantes solo creció en aproximadamente 366.000 personas frente al periodo anterior, alcanzando las 6.521.502 declaraciones recibidas.
La amplia diferencia entre ambas cifras evidencia un fenómeno constante: mientras cientos de miles de personas ingresan al sistema, una cantidad considerable deja de cumplir los topes requeridos y suspende temporalmente su obligación tributaria.
El sistema dinámico que se evalúa año a año
La razón detrás de esta fluctuación responde a la naturaleza de la normativa tributaria colombiana. La obligación fiscal no es heredada ni permanente, sino que se revalúa de forma independiente al cierre de cada año gravable según la situación económica de cada ciudadano.
"Existe el mito de que quien declara renta una vez queda obligado para toda la vida, pero no es así. Las condiciones deben revisarse nuevamente cada año. Una persona puede superar los topes por sus ingresos, patrimonio, compras, consumos, consignaciones o por una operación extraordinaria, como la venta de un activo, y tener una situación diferente al año siguiente", aclara Simón González, COO de Tributi.com.
De cara a la temporada correspondiente al año gravable 2025 —cuyos vencimientos transcurren entre el 12 de agosto y el 26 de octubre de 2026—, la DIAN proyecta recibir alrededor de siete millones de formularios. Para saber si debe presentar el reporte este año, la persona natural debe verificar si durante el año 2025 superó alguno de los siguientes topes clave:
- Ingresos brutos: Iguales o superiores a $69.719.000.
- Patrimonio bruto: Superior a $224.096.000 al 31 de diciembre.
- Consumos con tarjeta de crédito: Iguales o superiores a $69.719.000.
- Compras y consumos totales: Iguales o superiores a $69.719.000.
- Consignaciones o depósitos financieros: Acumulado igual o superior a $69.719.000.
- Responsabilidad del IVA: Haber sido responsable de este impuesto al cierre del año.
Basta con cumplir tan solo uno de estos requisitos para quedar en la obligación de declarar, incluso si los ingresos laborales habituales no experimentaron aumentos significativos durante el periodo.
Declarar no es equivalente a pagar
Otro de los temores recurrentes entre los contribuyentes es asumir que presentar la declaración de renta implica desembolsar un impuesto de forma obligatoria. Los registros analíticos de Tributi.com revelan un panorama completamente distinto sobre el resultado de este trámite.
De acuerdo con las cerca de 250.000 declaraciones elaboradas por la firma durante 2025, el 77,7 % de los usuarios no tuvo saldo a pagar. De este grupo, un 57,3 % obtuvo saldo a favor —dinero que puede ser devuelto por la DIAN o compensado en futuras declaraciones—, mientras que un 20,4 % quedó con un saldo en ceros.
Esta diferencia responde a la aplicación oportuna de retenciones en la fuente practicadas a lo largo del año, sumada a la correcta deducción de costos, gastos y rentas exentas legalmente autorizadas.
Reformas legislativas y el reto de la información
Aun cuando los topes generales para determinar quiénes deben declarar se han mantenido relativamente estables, las reformas tributarias recientes han ajustado de forma sustancial los límites de los beneficios aplicables a quienes ya declaraban.
Las modificaciones legislativas aprobadas en 2016 y 2022 redujeron progresivamente el tope de rentas exentas y deducciones, pasando del 40 % con límite de 5.040 UVT a un límite absoluto de 1.340 UVT (equivalentes a $66.730.660 con la UVT del año gravable 2025).
De igual forma, el beneficio sobre rentas de trabajo exentas del 25 % se redujo de 2.880 a 790 UVT ($39.341.210). En consecuencia, aunque las reglas para ingresar al sistema sigan siendo similares, los contribuyentes de mayores ingresos enfrentan un impuesto a cargo más elevado.
En este panorama de constante cambio técnico, las plataformas tecnológicas y los especialistas enfatizan que el verdadero desafío de la temporada fiscal 2026 radica en la educación del usuario: lograr que los nuevos declarantes entiendan la lógica del impuesto y evitar que los antiguos contribuyentes asuman que su liquidación tributaria será idéntica a la del año anterior.

