Gobierno saliente radicó el presupuesto general de la Nación para 2027: expertos cuestionan
Los expertos consideran que hay desfinanciación por la falta de recursos para la ejecución.
Noticias RCN
01:55 p. m.
El gobierno radicó el presupuesto general de la nación para 2027 por un valor de 576 billones de pesos, una cifra que según expertos presenta serios problemas de desfinanciación al no contar con recursos suficientes para su ejecución.
La brecha entre ingresos y gastos proyectados alcanza los 267 billones de pesos. El gobierno espera recaudar aproximadamente 309 billones de pesos por concepto de impuestos, lo que deja un faltante considerable que deberá cubrirse mediante otras fuentes de financiación.
¿El presupuesto está desfinanciado?
Para reducir este déficit, radicó una reforma tributaria que busca aportar cerca de 22 billones de pesos. Sin embargo, esta cifra resulta insuficiente para cerrar la brecha financiera, lo que obligaría al próximo gobierno a recurrir al endeudamiento.
Germán Machado, consultor económico y profesor de Uniandes, sostuvo: “Más de 140 billones adicionales de deuda solo para poder cubrir este número. Entonces es un proyecto que no genera mucha credibilidad y seguramente el nuevo gobierno va a modificar en las primeras semanas”.
Uno de los aspectos más preocupantes es la destinación de recursos al servicio de la deuda. Del total proyectado, 118 billones de pesos se destinarían a este rubro, de los cuales $ 88 billones corresponden únicamente al pago de intereses, mientras que solo $ 27 billones abonarían al capital de los préstamos existentes.
¿Cuánto dinero iría para la deuda?
Esta estructura de pagos significa que la mayor parte de los recursos destinados a deuda no reduce el monto adeudado, similar a lo que ocurre cuando una persona paga cuotas de crédito que se destinan principalmente a intereses sin disminuir la deuda principal.
Por otro lado, la distribución general del presupuesto contempla $ 367 billones de pesos para gastos de funcionamiento, $ 118 billones para el servicio de la deuda y solamente $ 90 billones de pesos para inversión.
En el Congreso, las posiciones sobre este presupuesto están divididas. Algunos congresistas califican la propuesta como irresponsable y consideran que todo se va para deuda, teniendo en cuenta además que hay una alta burocracia y un derroche del gobierno que nunca se interesó por hacer los ajustes responsables para la austeridad del Estado.

