¿Qué hacer si le suplantan la identidad? Así lo protege la nueva Ley 2573 de 2026 en Colombia
Conoce los cambios clave de la Ley 2573 de 2026 en Colombia: las empresas deberán suspender cobros a víctimas de suplantación.
Noticias RCN
04:38 p. m.
La suplantación de identidad en Colombia dejó de ser un problema que los usuarios deban resolver en solitario. Con la entrada en vigencia de la Ley 2573 de 2026, el país dio un giro definitivo en materia de seguridad digital al transformar la validación de identidad en un estándar legal exigible.
La nueva normativa afecta de manera directa a entidades financieras, empresas del sector crediticio y operadores de telecomunicaciones, sectores que concentran la gran mayoría de los casos de fraude en el país.
Según datos de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), entre 2022 y mayo de 2026 se contabilizaron 13.983 reclamaciones por suplantación, de las cuales el 81% (11.365 casos) correspondió al sector de las telecomunicaciones. Sumado a esto, desde 2020 la Delegatura para la Protección de Datos Personales ha recibido más de 40.000 denuncias por este tipo de delitos.
¿Qué cambia para las empresas y los ciudadanos?
El cambio central de la ley radica en el principio de la carga dinámica de la prueba. A partir de ahora, ya no basta con que una compañía afirme que verificó a un usuario; tiene la obligación legal de demostrar cómo lo hizo y aportar el expediente completo de evidencias.
Entre los puntos más destacados de la norma se encuentran:
- Suspensión inmediata de cobros: Tras la notificación de la víctima, la entidad debe pausar de forma automática los cobros, intereses y gestiones de cobranza. Además, el usuario debe ser reportado como víctima de falsedad para evitar afectaciones en su score crediticio.
- Plazos estrictos de respuesta: La empresa dispone de máximo 10 días para responder al reporte entregando las pruebas de validación. Si no presenta el expediente en ese lapso, la ley dará por ciertos los hechos denunciados por el ciudadano.
- Obligatoriedad de medidas digitales robustas: La verificación biométrica y los controles avanzados dejan de ser una recomendación opcional y se convierten en un requisito indispensable en los procesos de vinculación (onboarding) y en la autenticación de operaciones recurrentes.
Tecnología y biometría para la prevención del fraude
Frente a este nuevo marco legal, tecnologías como la biometría facial con prueba de vida y la detección de contenido sintético se consolidan como herramientas clave para mitigar riesgos.
Compañías especializadas en seguridad digital, como OlimpIA —que en lo corrido de 2026 ha ejecutado más de 43,5 millones de validaciones dactilares y faciales—, destacan que el reto actual para el mercado no es solo reaccionar tras el delito, sino prevenirlo mediante sistemas capaces de detectar clonación de imágenes y manipulación de datos en tiempo real.
En este contexto, la confianza digital dependerá de la capacidad técnica de las organizaciones para proteger la identidad de las personas de principio a fin, en un ecosistema donde la regulación y la tecnología deben avanzar al mismo ritmo.

