Presentan en Cartagena la Escuela 60, enfocada en riesgos por cloro, amoníaco y el creciente rol de las mujeres en brigadas de Colombia.
Esta edición destacó el crecimiento de la participación femenina en emergencias industriales, que ya supera el 22% en Colombia.
Noticias RCN
06:56 p. m.
En respuesta a un entorno global donde el 15% de los accidentes laborales mortales están relacionados con incendios, explosiones o la liberación de sustancias peligrosas, la preparación técnica especializada se ha convertido en un factor crucial para la continuidad empresarial en América Latina.
Ante este escenario, la compañía SACS Group anunció la realización de una nueva edición de la Escuela 60, su prestigioso programa internacional de entrenamiento en respuesta a emergencias. El evento se desarrollará del 1 al 5 de junio en Cartagena, consolidando un espacio donde las nuevas amenazas químicas y el notable crecimiento del liderazgo femenino redefinirán la gestión de crisis en la región.
La evolución de las industrias química, energética, logística, portuaria y de hidrocarburos ha traído consigo la aparición de escenarios críticos más sofisticados. Carolina López Pérez, gerente técnica para Latinoamérica de SACS Group, explicó que las emergencias industriales han cambiado sustancialmente en los últimos años, exigiendo personal mucho más entrenado bajo estándares internacionales capaces de coordinar incidentes complejos y tomar decisiones estratégicas bajo una alta presión operativa.
Nuevas amenazas en la mira: Cloro, amoníaco y comando de incidentes
La agenda académica de este año se encuentra fuertemente marcada por riesgos emergentes que despiertan honda preocupación en múltiples sectores productivos. Una de las principales novedades será el entrenamiento especializado en "Respuesta a Emergencias en Operaciones con Cloro y Amoniaco". Estos componentes son de uso permanente en sectores como la refrigeración alimentaria, la agricultura, la industria pesquera y los sistemas de enfriamiento industrial, representando de forma simultánea uno de los mayores desafíos de seguridad operativa debido a su alta toxicidad y volatilidad.
El programa diseñado por SACS Group abarcará metodologías avanzadas para la detección y el control de fugas, análisis de riesgos en tiempo real, uso correcto de elementos de protección de última tecnología, manejo de kits especializados y simulacros prácticos basados en escenarios reales. Adicionalmente, el evento incluirá el curso "Instructor Sistema Comando de Incidentes 100, 200 y 300", orientado a robustecer el liderazgo operativo y la coordinación de crisis multisectoriales bajo lineamientos de la NFPA, FEMA e ISO.
"Las compañías están entendiendo que ya no basta con reaccionar de forma empírica ante una emergencia. Hoy se necesitan equipos altamente profesionales capaces de coordinar operaciones complejas, gestionar múltiples actores y tomar decisiones críticas en tiempo real", enfatizó Carolina López Pérez.
Una transformación social: Las mujeres lideran la respuesta técnica
Paralelamente a la tecnificación ante riesgos químicos, el sector de la seguridad industrial experimenta una profunda transformación en la equidad de género. Tradicionalmente dominado por hombres, este campo registra hoy una participación femenina sin precedentes. De acuerdo con datos provistos por la Dirección Nacional de Bomberos de Colombia, cerca del 22% de los voluntarios en el país son mujeres. Asimismo, SACS Group reportó un incremento del 18% en la capacitación de mujeres para brigadas de emergencia industriales durante los últimos dos años.
A nivel regional, el panorama es igualmente alentador: el 35% de los cargos de supervisión en gestión de riesgos y salud en el trabajo en América Latina son liderados por mujeres. Este auge femenino cobra especial relevancia en el marco del rol de la maternidad combinada con labores operativas de alta exigencia técnica y emocional. Desde la perspectiva de SACS Group, las habilidades asociadas a la comunicación asertiva, la coordinación milimétrica y la gestión de la inteligencia emocional demuestran ser determinantes en situaciones de alta presión.
"Ser madre y responder emergencias implica un nivel de compromiso enorme. Son mujeres que asumen la responsabilidad de proteger vidas dentro y fuera del hogar, demostrando que el liderazgo operativo no depende del género", apuntó López Pérez, señalando que el gran desafío de la industria sigue radicando en derribar los antiguos estereotipos culturales
