Brasil prohíbe celulares en escuelas para fomentar el juego y la interacción
La iniciativa busca reducir la dependencia de los dispositivos electrónicos y mejorar la concentración en clase.
AFP
Noticias RCN
11:09 a. m.
Después de un año sin teléfonos móviles en las escuelas de Río de Janeiro, los estudiantes han recuperado hábitos de juego y socialización que parecían en declive. Ahora, con una nueva ley que prohíbe el uso de celulares en aulas y recreos, la medida se extiende a todo Brasil.
La iniciativa, firmada en enero por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, busca reducir la dependencia de los dispositivos electrónicos y mejorar la concentración en clase. En un país donde hay más teléfonos que habitantes, la restricción responde a una creciente preocupación por el impacto de las pantallas en el desarrollo de niños y adolescentes.
Regreso a los juegos tradicionales en Brasil
En la escuela pública Reverendo Martin Luther King, en Río de Janeiro, los cambios han sido evidentes. Los recreos, que antes estaban marcados por grupos de estudiantes aislados en sus teléfonos, ahora están llenos de actividad y conversaciones.
"Al principio fue difícil porque estábamos muy acostumbrados a los celulares, pero ahora interactuamos más", cuenta Kamilly Marques, de 14 años. La estudiante reconoce que su desempeño académico ha mejorado y que ha fortalecido su relación con sus compañeros.
Según la subdirectora de la escuela, Fernanda Heitor, antes de la prohibición "las clases se habían vuelto insostenibles", ya que los estudiantes estaban más enfocados en sus dispositivos que en la enseñanza. Ahora, la dinámica escolar ha cambiado y el ambiente es "más alegre y animado".
Quieren hacerlo una tendencia mundial
Brasil no es el único país que ha optado por restringir el uso de celulares en las escuelas. De acuerdo con la UNESCO, el 40% de los sistemas educativos en el mundo ya tienen algún tipo de prohibición.
Renan Ferreirinha, secretario municipal de Educación de Río de Janeiro y promotor de la ley, explicó que la medida surgió como respuesta a la creciente ansiedad y adicción a las pantallas detectada entre los estudiantes tras la pandemia. "Si controlar el uso del teléfono es difícil para un adulto, mucho más para un niño. No tiene sentido que un profesor trate de dar clase mientras un estudiante está viendo videos o jugando en su celular", señaló.
Un estudio realizado por la alcaldía de Río mostró mejoras en la concentración, participación en clase y rendimiento de los alumnos desde la implementación de la restricción.
El desafío de equilibrar tecnología y aprendizaje en Brasil
Aunque la ley prohíbe el uso de celulares en recreos y aulas, permite su empleo con fines educativos y en casos de emergencia o salud. Sin embargo, expertos advierten que también es necesario enseñar a los estudiantes a usar la tecnología de manera responsable.
"Brasil es un país con grandes desigualdades. Muchos alumnos solo tienen acceso a dispositivos digitales en la escuela. Si la medida significa que las escuelas serán menos tecnológicas, sería un retroceso", advierte Fabio Campos, especialista en educación y tecnología.
Para Ferreirinha, la responsabilidad no solo recae en las escuelas, sino también en los padres, quienes deben establecer límites claros en casa sobre el tiempo de pantalla.
Mientras tanto, en la escuela Reverendo Martin Luther King, los estudiantes como Pedro Henrique, de 11 años, reconocen que extrañan sus celulares en los recreos, pero también han encontrado nuevas formas de divertirse. "Al final del día, sé que podré usarlo en casa", dice.
La estrategia de Brasil se suma a un debate global sobre el equilibrio entre el uso de la tecnología y el desarrollo de habilidades sociales y cognitivas en niños y adolescentes.


