Caída de Maduro envía un mensaje al dictador norcoreano Kim Jong Un, dice exdiplomático que huyó de Pyongyang
El dictador habría ordenado reformar por completo su sistema de seguridad tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Noticias RCN
10:49 a. m.
La captura del líder del régimen venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, durante la operación ‘Resolución Absoluta’ que tropas estadounidenses realizaron en Caracas la madrugada del 3 de enero de 2026 resonó en Pyongyang.
Según Lee Il-kyu, exdiplomático norcoreano que en noviembre de 2023 desertó a su vecino del sur para convertirse en escritor y comentarista sobre la vida en uno de los países más herméticos del mundo y su líder, el mensaje de los Estados Unidos llegó fuerte y claro a Kim Jong Un.
En entrevista con la agencia AFP, no vaciló al advertir que el ‘Sol Brillante’ "debió haber sentido que una operación de 'decapitación', como se le llama, es realmente posible".
Y puede que lo haya llevado a "reformar por completo todo el sistema relacionado con su seguridad y las medidas a tomar en caso de (registrarse) un ataque contra él".
La vida en Corea del Norte: completamente insoportable
Incluso tratándose de un diplomático de alto nivel, la vida de Lee al servicio de la familia Kim era insoportable. Desde el 2019 y hasta desertar a Corea del Sur, fue consejero político de la embajada norcoreana en La Habana, Cuba.
Su último trabajo consistía en neutralizar los intentos de Corea del Sur por relacionarse con la isla, pero negarse a sobornar a su superior le habría ganado un ambiente tenso, que lo llevó a escapar junto con su esposa y su hija.
En el país centroamericano al que llegó trataron de enviarlo a Venezuela, pero sabía que sería su perdición. No fue hasta que Corea del Sur declaró que la familia Lee estaba bajo su protección que decidieron respetar su voluntad de refugiarse en el sur de la península coreana:
"En ese momento, todos los funcionarios desaparecieron (…) Visto en retrospectiva, fue un momento que mostró la fuerza nacional de Corea del Sur".
Desde entonces ha revelado secretos del régimen, como en su libro El Kim Jong Un que yo presencié, y ha abogado por otros ciudadanos del norte que intentan escapar del régimen, como dos soldados capturados por Ucrania que fueron enviados a Europa para engrosar las filas del Ejército ruso:
"Bajo ninguna circunstancia deben ser enviados de vuelta al Norte (…) Si fueran repatriados, sería mejor estar muertos que vivos. Vivir sería una tortura para ellos", insistió.

