"El vertedero de basura más grande del mundo": crisis en el Everest por acumulación de basura
La montaña más alta del mundo está siendo catalogada como "el vertedero de basura más grande del mundo".
Noticias RCN
12:24 p. m.
Carpas abandonadas, cilindros de oxígeno, latas, equipos rotos y cientos de residuos son el pan de cada día en el Monte Everest, la montaña más alta del mundo y lugar que reúne a miles de senderistas que intentan conquistar la 'cima del mundo'.
Según National Geographic, cada temporada más de 600 personas intentan alcanzar la cima del Everest en las pocas semanas del año donde el clima permite realizar la escalada. Una de las principales problemáticas es la masificación que se está presentando en este lugar, ya que, además de la cantidad de turistas que quieren completar la hazaña, existen guías y cocineros que se multiplican por cada persona que quiere escalar la montaña; incluso, debido a la cantidad de personas, en algunos momentos se crean atascos de personas que deben esperar en fila bajo temperaturas extremas para poder avanzar.
"El vertedero de basura más grande del mundo"
Escalar el Monte Everest no significa solo subir y descender en un día; cientos de aventureros tienen que aclimatarse a las condiciones del lugar durante varias semanas y de esta manera es que se generan kilos de basura al día. Tanques de oxígeno, tiendas de campaña, envases de comida y hasta excremento humano es lo que se encuentra en los diferentes campamentos que hay antes de llegar a la cima.
Además del terrible daño que toda la cantidad de basura está generando al medio ambiente, el riesgo a la salud pública de los habitantes del sector es uno de los problemas que más aqueja a la zona, ya que, por ejemplo, la cuenca que hace parte del parque nacional provee agua a las comunidades que rodean la montaña.
Medidas para mitigar el incremento de basura en el Everest
Un video publicado recientemente en redes sociales del campamento VI de la montaña, ha puesto una vez más la mira en la problemática de la basura. Autoridades locales han intentado establecer normas para que los escaladores bajen la basura, además de implementar contenedores, pero solo funcionan en un tramo del recorrido, por lo que el problema sigue en el lugar.
Trabajadores locales han manifestado la dificultad, tanto logística como física, que supone realizar recolección de basura, por lo que una de las principales soluciones sigue siendo educar a los visitantes sobre la importancia de no dejar residuos durante todo el camino, tanto de ida como de vuelta.

