Estado Islámico pierde terreno en Palmira pero refuerza el control sobre Ramadi
Ambas batallas dejaron varios centenares de muertos entre los combatientes y la población, mientras miles de civiles huían de los combates.
Noticias RCN
04:21 p. m.
Los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) fueron expulsados este domingo por las fuerzas sirias hacia la periferia de la histórica ciudad de Palmira pero en Irak reforzaron el control de la estratégica ciudad de Ramadi.
Ambas batallas dejaron varios centenares de muertos entre los combatientes y la población, mientras miles de civiles huían de los combates.
La organización EI afirmó este domingo haber tomado el control total de la ciudad iraquí de Ramadi, situada unos 100 km al oeste de Bagdad, en un comunicado difundido en foros en internet, sin embargo, el Pentágono negó que el grupo controle totalmente la ciudad.
"Rechazamos la proclamada toma de Ramadi por el EI: el Pentágono continúa monitoreando informes sobre duros combates en Ramadi, donde la situación sigue siendo fluida y disputada", dijo el portavoz del Pentágono Maureen Schumann en un pronunciamiento enviado a la AFP.
"Es demasiado pronto para hacer declaraciones definitivas sobre la situación sobre el terreno en este momento", agregó.
Las autoridades iraquíes habían informado que los yihadistas se apoderaron este domingo del cuartel general de las fuerzas de seguridad.
"El centro de operaciones en la provincia de Al Anbar fue abandonado" por las fuerzas de seguridad, aseguró a la AFP Muhanad Haimur, portavoz y consejero del gobernador de la provincia.
Haimur explicó que, durante la ofensiva, podrían haber muerto medio millar de personas, entre civiles y fuerzas de seguridad, si bien precisó que aún no había un balance definitivo.
Frente a esta situación, el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, ordenó este domingo a los soldados iraquíes, a sus aliados tribales y a las fuerzas de élite que "mantengan sus posiciones para evitar que Daesh (acrónimo del EI en árabe) se haga con otros sectores".
También aseguró que las tropas terrestres tendrían un "apoyo aéreo continuo" a la espera de otras fuerzas de apoyo y de combatientes de las "unidades de movilización popular", grupos paramilitares principalmente chiitas.
Amenaza presente en Palmira
En Palmira, después de violentos combates con el ejército, el EI "se retiró de la mayoría de los barrios" del norte de la ciudad, menos de 24 horas después de haberse apoderado de esa zona, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El gobernador de Homs, provincia de la que forma parte Palmira, indicó por su parte que el ataque del EI en el norte de la ciudad había sido "abortado".
Además, cuatro jefes del grupo yihadista habrían sido abatidos en una operación militar de Estados Unidos, según el OSDH.
El director de la oenegé, Rami Abdel Rahman, precisó no obstante que "los combates continuaban en la periferia norte de Amiriya entre fuerzas leales [al presidente sirio Bashar al Asad] y los yihadistas".
Pese a la retirada, la amenaza sigue presente, ya que los insurgentes rodean prácticamente toda la ciudad y se encuentran a un kilómetro del sitio arqueológico de Palmira, declarado patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco.
El director de antigüedades y de los museos sirios, Mamun Abdelkarim, teme que Palmira corra la misma suerte que los sitios arqueológicos del norte de Irak, como Nimrod y Hatra, dañados o destruidos por el EI.
Entre el miércoles y el domingo, la batalla de Palmira se saldó con al menos 315 muertes, según el OSDH, que cuenta con una amplia red de informadores en Siria.
Entre ellos, habría 123 soldados y milicianos progubernamentales, 135 combatientes del EI y 57 civiles, de los cuales decenas fueron ejecutados por el grupo extremista.
Al este de Palmira, también se produjeron combates en los alrededores de la ciudad, también conocida por la masacre en los años 1980 de cientos de detenidos. Allí, al menos 20 yihadistas murieron bombardeados por el ejército sirio cuando trataban de atacar la prisión.
EI también sufrió un revés el viernes en el este de Siria cuando un comando de las fuerzas especiales estadounidenses mató a Abu Sayaf, jefe de la organización extremista, así como a 32 miembros de la organización, incluidos otros tres líderes yihadistas.
AFP